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Luis Xirinacs

Conferencia en el Fórum Social de la Mediterránia,
a cárgo de Lluís Maria Xirinacs.
17 de Junio de 2005

Los países nórdicos generan de vez en cuando personas estudiosas de la economía, de mentalidad analítica y entrenamiento universitario que gastan muchos esfuerzos en introducir en el sistema económico alguna variación, alguna mejora y se llevan normalmente el premio Nobel de Economía a resultas de esto. Los países latinos y en concreto los países mediterráneos -de los cuales algunos no son latinos-tienen otra manera de ser, otro talante, como se llama ahora, y son más bien gente de síntesis, gente que no tiene ideas técnicas especializadas, sino que tiene alguna idea genial que tiende a revolucionar el sistema económico en su totalidad o cualquier sistema filosófico o de otras clases.

Entre nosotros tenemos aún hoy a Agustí Chalaux, una persona de muy avanzada edad, que es un genio latino, un genio mediterráneo, el cual toda su vida la ha dedicado a estudiar aquello que podría ser una herramienta para construir la paz, que es el que nos reúne hoy aquí, una herramienta que procura plantear el tema terrible que ocurre en todo el mundo: el tema de la corrupción económica y la búsqueda para superarlo. Es una intención muy ambiciosa y, por lo tanto, normalmente cuesta de creérselo; incluso cuesta tanto que da la sensación de “perder el tiempo” el hecho de pararse para escucharlo. Yo mismo me he pasado más de tres cuartas partes de mi vida sin ni querer escucharlo hasta que un día me atrapó y me fue traspasando conocimientos y pensamientos y sistematizaciones que él había almacenado durante toda su vida y que era una cosa muy elaborada, muy trabajada, pero que requería una visión global, una aceptación global. No es una persona que afine demasiado en los detalles, aunque tiene de muy interesantes, pero lo que importa es el conjunto.

Como que hoy no tenemos mucho tiempo, tampoco podremos hacer una explicación demasiado detallada;así pues, miraremos un poco las líneas del conjunto . Pero mirar las líneas de conjunto no quiere decir divagar, sino que quiere decir fijar la atención en aquello que es más esencial. Intentaremos, pues, explicar lo más importante de todo.

Antes de empezar tengo que decir que este intento es de plena modernidad e, incluso, de post modernidad o actualidad. Yo me atrevería a calificarlo de intento de superación del capitalismo y del marxismo, las dos grandes tendencias del siglo XX que ya empezaron ambas en el siglo XIX. Dos tendencias que, en la hora fáctica , por el momento, parece que ha ganado la capitalista, pero que hay muchos elementos de la mentalidad y del sistema comunista que están ya asimilados por el capitalismo, aunque otros no lo están, pero quizás lo estarán de aquí a un tiempo porque son cosas más difíciles y más de futuro.

Los dos sistemas parece que tienen pros y contras, pero se complementan. El mismo Marx decía que no se podía ir al comunismo sin pasar por el capitalismo y, a veces, la gente que es más maniquea piensa que no, que se es de uno o se es del otro, y que unos son los buenos y otros los malos.

Agustí Chalaux no se lo ha inventado, sino que las ideas principales las sacó de un banquero famoso de origen húngaro, presidente de la Banca Paribas de París y de los Países Bajos. Pero Agustí es un sabio muy erudito, conoce mucha historia. Estudió historia antigua y especialmente lo qué dicen los fundamentos viniendo de muy, muy lejos. Toda esta experiencia nos la ha ido traspasando y se ha fundado el Centro de Estudios Joan Bardina; el cual no se llama Centre de Estudios Agustí por modestia de Agustí Chalaux, pero que se tendría que llamar, y el Centro ha ido englobando las personas que tenían interés en este sistema que ya poco a poco se va realizando, aunque sea sólo en parte o en aspectos y que es bastante de futuro. Aunque sea una cosa muy atrevida intentar superar el capitalismo y el marxismo, no es una utopía loca, no es una utopía idealista, podríamos decir que es una utopía blanda en el sentido que es viable. Es curioso que él la ideó ya hace sesenta o setenta años, u ochenta, y hoy en día no ha perdido interés, sino que tiene tanto que, en este Forum, alguna de sus aplicaciones se están hablando aquí, en un espacio más cerca o más lejos; sobre todo hablando de la renta básica. Es decir que no es una cosa inútil, sino a la inversa, y además, como veremos dentro de un momento, requiere la informática, y ésto es de plena modernidad; y cuando más bien vaya la informática más viable será este sistema. Es cuestión de irlo metiendo a la cabeza de la gente, como dice Agustí Chalaux, partiendo con una hacha la cabeza para meter una idea nueva y que esta idea poco a poco, vaya fructificando y cuando sean muchos los que la vean clara se dará un giro, como pasó con la revolución francesa, que lo dio después de que la ilustración fue cambiando las mentalidades de la gente sin necesidad de nada más.

Entramos en tema. Antes de nada: ¿qué es la moneda? ¿Porque todo este sistema gira sobre el tema de la moneda?. La moneda tiene tres valores; un valor económico-jurídico, que es el derecho de propiedad de la persona que tiene el dinero. La persona que tiene el dinero tiene derecho a comprar cosas que serán suyas si paga, por lo tanto tiene un derecho de propiedad; este derecho de propiedad también le da poder de cambio, puede cambiarlo por otras cosas en el mercado; y en este sentido tener dinero es tener capacidad de compra y propiedad de unas cosas potenciales.

La segunda cosa importante es el valor científico. El valor científico del dinero rasa en su factura, es decir, cuando se compra algo en un cambio elemental, como dice Agustí Chalaux, la factura lo que explica es lo qué se compra, esto es el valor científico, y también la cantidad que se pone después de aquella calidad. Saber que se ha comprado o no se ha comprado, cuando se ha comprado o no se ha comprado, qué stocks hay, es decir, si hay contabilidad, que es la ciencia de control de la economía, y ésta es  posible con una moneda adecuada: hay balance, hay capacidad de equilibrar las compras en el exterior, y hay capacidad de no tener desabastecidos los mercados, etc. Es decir que, científicamente, es interesante conocer la economía y el estudio científico del mercado. Se llama mercometria. Con la moneda actual es imposible hacer una mercometria científica rigurosa porque todo queda evaporado como veremos ahora a continuación.

Y el tercer valor de la moneda es el que se llama valor ético. ¿Es posible comprarlo todo o no? En El capital, Marx dice que llegará un momento en que se comprará y se venderá todo, y, efectivamente, esto va avanzando. Ahora ya se venden y se compran las obras de arte en cantidades enormes y también se pagan cantidades enormes de dinero. Se compran y se venden toda clase de cosas y podríamos decir que esto es la base de la corrupción: que se pueda comprar y vender todo.

La ética de la moneda ha de ir atada con una sociedad democrática que tenga unas leyes que determinen qué es el que se puede vender y qué es el que no se puede vender. Como síntesis de capitalismo y marxismo, Agustí Chalaux acepta que hay un mercado libre, pero no de todo;hace una distinción importantísima entre el mercado de los bienes materiales, que es libre, y el “mercado” de bienes digamos humanos, humanísticos, que éste no es mercado. Es decir, saca del mercado toda una cantidad de cosas que no son mercadeables: como la salud el arte, la política, la religión, el espíritu, etc. Hay un tema ético de lo qué se puede comprar y de lo qué no: si yo puedo comprar un asesino para que mate al alcalde de Barcelona o no lo puedo comprar. Hoy en día es posible comprarlo todo. Con el sistema capitalista actual de la moneda se puede comprar todo.

Esta moneda nueva es tan importante que incluso es nueva para soluciones como la del comunismo, es decir: el mundo comunista tiene la misma moneda equivocada que el capitalismo, según Agustí Chalaux, por eso no produce. Y el capitalismo produce a base de corrupción… No produce, puesto que muerde y basta..

Fijados estos tres valores -es interesante tener esta idea clara- entonces vamos un poco a la historia de la moneda.

Primeramente, en los pueblos primitivos no había moneda; tanto es así, y se considera la Arcadia feliz, que aún hay anarquistas, gente ácrata y gente de otras tendencia que desean y sueñan volver a una sociedad sin dinero, sin moneda, querrían eliminar la moneda. Se están haciendo experimentos. Siempre que una sociedad ha tenido quiebra económica ha aparecido lo que se dice el intercambio, el canje de mercancía a mercancía sin la intervención de moneda. En Argentina, en esa crisis tan fuerte que ha habido, se cambiaban cosas por cosas. No obstante… dos observaciones: primera, quizás sí que llegará un día en que será posible que no haya moneda (por ejemplo: en la corriente sanguínea hay todo el que necesita el cuerpo humano, y cada célula coge lo que le toca sin pelearse con las otras y sin pagar nada), es decir, que será posible una sociedad dónde no exista ninguna moneda, pero esto sí que es utópico, utópico por el momento. Por ahora, tal y como van las cosas y como que hay carencias ha de haber un control científico de las cosas: si no controlo la cantidad de pescado que falta o que se consume al país, no puedo importar más pescado y habrá desabastecimiento del mercado, etc.

El sistema de Agustí Chalaux no es la supresión de la moneda, sino la sustitución de la moneda: la que ahora tenemos por otra. Pues bien, la historia de la moneda está en qué después de un tiempo en el cual la gente cambiaba bienes y servicios de una manera espontánea y directa, en principio en forma de regalo, regalaban, y la guerra estaba averiguar quién regalaba más; después, poco a poco, se fue igualando y se intercambiaban intentando que fuera un mismo precio. Con este concepto, se inventaron un precio de referencia, por ejemplo: el precio de un buey. Y decían: ésto son tres bueyes, esto es una cuarta parte de buey, etc., sin que hubiera buey por entre medio sin buey ni nada. Se llama la moneda abstracta.

Esta moneda abstracta, después, por razones de contabilidad, se fue fijando con signos en tablillas de barro. Había unas piezas pequeñas que daban constancia de esto. Pero el más curioso es la relación que había entre moneda y sociedad, cosa que nos toca de pleno en el tema de hoy.

En el tiempo que estoy hablando, el Neolítico, 6000-4000 años antes de J.C., cada ciudad tenía un templo y el templo no solamente era el lugar de las cosas sagradas sino que, quizás es que consideraban sagrada la economía, era el lugar dónde se guardaban los excedentes de producción, donde se guardaban las medidas para que nadie hiciera trampa y las cambiara (aún hoy en día en la catedral de Barcelona hay una raya de medir marcada en la pared, en una esquina de la fachada, no sé exactamente si es la cana o la vara, es la medida de longitud que se usaba cuando se construyó), y había las cuentas corrientes de la gente; ésto hace un poco de risa. La gente piensa que esto es una acronicidad o decirlo cómo queráis: una barbaridad. Pues no, existía un sistema de forma que cada persona que tenía movimiento de mercancía tenía como una vara dentro del templo y allá se iba marcando cuando entraba y se iba tachando o borrando cuando salía el dinero. O sea que había siempre una relación de todo movimiento de dentro del templo y, entonces, cuando se hacía una transacción afuera, aquella tablilla de barro pasaba dentro del templo, cambiaban y la rompían o la guardaban para archivarla; pero ya no valía porque cada moneda de éstas, que es la única moneda que había, valía sólo para una transacción. Esto es importante: cada moneda sólo una transacción. Actualmente la moneda que alguien tiene aquí en el bolsillo, quizás haya servido para matar a algún hombre o a un capo de la mafia, porque no sabemos lo que ha pasado con esta moneda. ¡No!, puede haber servido para muchas cosas. Pues allí, la moneda era fija y esta fijación le daba la seguridad ética, daba la base. Esto es muy importante para cualquier delito por razón de dinero para dar pruebas al juez a favor o en contra, pruebas reales. Ahora no hay pruebas de nada. Por esto los ladrones piden monedas usadas que no dejen rastro de ninguna clase, bien estropeadas, pequeñas, que corran mucho, etc.

Cierro este tema: Resulta que en el Neolítico ya hay una moneda que no tiene importancia, es de barro, no tiene ningún valor, pero que avisa cuando el dinero pasa de un lugar a otro; es decir, que el primer valor, el valor económico cambiará, y aquella moneda tiene un valor científico porque allí constaba, esto es importante.

Esto Marx no lo descubrió, fue mucho tiempo después, casi cien años después de haber muerto Marx que se descubrió que en todo el Próximo Oriente había unas monedas que se les hacía factura siempre. Y siempre constaba qué se había comprado y qué se había vendido Este hecho ya surgió el 7000 o 8000 antes de J.C. y fue el origen de la escritura. Con la cabeza del buey con dos cuernos salió la A, para poner un ejemplo. Así pues, salió antes la moneda que la escritura. Interesante y curioso.

Y la primera medida física, antes de la temperatura, antes de la velocidad, antes del espacio, antes del tiempo, etc., fue la medida de mercado. El mercado estaba perfectamente mesurado. Y en el templo había las cuentas corrientes de todo el mundo y permitía hacer una cuenta corriente y una contabilidad de toda la ciudad, como si fuera una sola empresa; aunque cada cual hacía lo que quería, era libre; pero la ciudad, como tal, podía hacer contabilidad y podía hacer cuentas de resultados y balance y saber si la ciudad, como conjunto, había ganado o había perdido. Esto es importante.

Después se rompió todo. La historia explica que en tiempo de Sargón primero, rey de Acad fundó el primer imperialismo que hubo. Un señor se inventó la moneda de oro, de dinero; y para obtener la moneda de dinero se cogía una morcilla de oro y se cortaba a lonchas y cada loncha era una moneda y, para que fuera controlada, a partir de un momento determinado, le ponía la marca real (moneda acuñada).

Así apareció la moneda concreta que valía por si misma, era una mercancía: era el oro, la plata, el bronce; unas mercancías duras que aguantaran, que valieran mucho para que poca moneda tuviera mucho valor y así no tener los bolsillos demasiados llenos de dinero etc. Esto se fue concretando poco a poco con los metales preciosos, la moneda de oro y de plata, sobre todo, y también otro más pequeña de bronce.

Esta moneda permitía venderlo y comprarlo todo y no se controlaba nada y decimos la moneda anónima o irresponsable o lo que sea. Esto se entiende muy bien. En esta moneda no consta lo que se ha comprado y lo que se ha vendido. Me he olvidado decir que cuando había la moneda responsable, además de la factura, había el sello de quien compraba y el sello de quien vendía, con lo cual pasaban de una cuenta a la otra porque se sabía quién era cada cual. Por lo tanto había no solamente ciencia, sino ética. Ética quiero decir responsabilidad, había una responsabilidad, se sabía quien había comprado y quien había vendido y se le podían pedir razones. Fijaos que esto es una síntesis entre libertad, liberalismo, y sociedad o comunidad o comunismo, porque cada cual podía comprar y vender lo que quisiera, excepto aquellas cosas que la comunidad había decidido que no se podían comprar ni vender, eran las sociales: la salud no se podía comprar ni vender, la educación no se podía comprar ni vender, etc. Estas cosas aquella sociedad lo marcaba y cuando llegaba la factura y se veía que se había comprado una cosa de éstas se anulaba la transacción , es decir, el cambio económico volvía atrás, no se podía hacer.

Supongo que notáis que con estas premisas la corrupción tendría muchas más dificultades. La corrupción no desaparecerá nunca porque el hombre es muy inteligente y muy astuto y siempre se inventa salidas para todas las cosas, pero un partido de fútbol sale mejor cuando el reglamento es bueno ya que normalmente gana el que sabe más, y cuando el reglamento es malo gana el que hace más trampas. Un reglamento bueno siempre es una cosa buena y por lo tanto un sistema de este tipo seria una cosa buena si consiguiéramos imponerlo.

Dicho esto, entramos en otra parte.

Esta moneda anónima surgió porque la otra moneda, la responsable, era demasiado complicada, es decir: escribir, grabar en el barro. Todo lo que se hacía lo hacían los escribas en la puerta del templo (recordáis que los mercados se hacían delante del templo en la plaza mayor; yo he visto el mercado de La Garriga y lo hacen delante del templo todavía hoy) y cuando dudaba alguien de la medida, se iban al templo a mirar si era trampa o era verdadero. La relación entre los banqueros y los curas era muy interesante, en aquel tiempo.

La rapidez del mercado, el aumento del mercado hizo imposible escribirlo todo y ésto explica porque ha pasado una larga historia , un largo tiempo histórico, sin una moneda adecuada. Es decir, esta moneda mala que permite hacer tanto mal, esta moneda no se sabía como resolverlo y como hacerla mejor porque no se daba a alcance.

Una prueba que el banquero Finaly explicaba a Agustí Chalaux y que parece que consta en indicios en una carta de Platón, dice que Platón se fue a Siracusa, en Sicilia, y allá había un jefe gobernante que era pariente suyo, o amigo, y le dejó hacer un experimento, puesto que Platón había descubierto esta moneda antigua en un tiempo que ya no se usaba en Grecia. Como que habían matado su maestro Sócrates, se asustó, marchó de Grecia y fue recorrer diferentes lugares. Entonces descubrió pueblos primitivos que aún tenían la moneda antigua, una moneda buena, y cogió la idea y la intentó aplicar en Siracusa. Lo que pasó fue que fracasó por culpa de qué los esclavos escribas (los señores no sabían escribir, pero algunos esclavos sí), pues, los esclavos que escribían no daban alcance porque las acciones de mercado iban demasiado deprisa. Se encontró con el mismo problema que se encontraron en el inicio de la aparición de la moneda anónima. Total, que hay una historia muy larga, que ahora no podemos explicar, de los intentos de arreglar la moneda a lo largo de los siglos.

Ha habido intentos impresionantes, pero todos ellos han fallado hasta ahora porque estaban demasiado atados al valor monetario, a la materia de la moneda. Tened en cuenta, por otro lado, que esto hacía frenar el mercado mundial. Al mercado mundial el oro es escaso y fijaos que si el oro tiene que ser una moneda que responda de todas las mercancías cuando ella es sólo una mercancía: si una mercancía ha responder de todas, ahoga las otras porque sólo se puede comprar la cantidad de mercancía que equivale al oro que se tiene, las otras, no. Entonces venía deflación porque había poco oro por comprar tanta mercancía. Entonces había mucha deflación y hambre y miseria. Todo esto es largo de explicar y lo tendría que hacer con detalle explicando el porqué cuento esto, pero aquí no es ambiente ni manera de hacerlo, necesitaría una pizarra. Lo cierto es que el oro era un problema, entonces, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, empezó a aparecer, y en algunos lugares antes, el papel moneda. Recordaréis algunos de los más mayores que ponía: pagará al portador la cantidad de tanto…, es decir que aquello no era moneda sino un papel para que te dieran moneda, para que te dieran oro. Pero enseguida ésto desapareció: ponía ésto el papel pero no te daban oro sino que se lo quedaban porque no había bastante y entonces habían hecho demasiados papeles, cosa que produce inflación.

La cosa se acabó, puesto que sólo se usaba el oro para las transacciones internacionales porqué entre los diferentes estados no se fiaban los unos de los otros con los papelitos y entonces lo hacían todo con oro. Pero la gente tonta de cada país, a esta la engañaban con papelitos puesto que no había bastante oro en el banco para hacer frente a los papelitos que corrían y por eso ya no se hizo, no se realizó nunca el cambio del papelito por oro.

Hoy en día se ha ido volviendo poco a poco, gracias a la informática, al sistema de cuentas corrientes; cada vez hay menos moneda circulando y el que hay son estos papelitos que nos dan en el Corte Inglés que no deja de ser una factura porque consta lo que se ha comprado, la fecha,… y no es cheque del todo, depende. Si es un papel que pagas al contado no es cheque, si es un papel por el que no pagas al contado tienes que dar tu cuenta corriente con una tarjeta y ellos se enteran adónde va a parar, queda constancia, por lo tanto se convierte en responsable; por otro lado el tiquet aquel tiene el logotipo o lo que sea con la señal del Corte Inglés, por lo tanto se sabe quien compra y se sabe quien vende. Esto, suponiendo que sea así, ya es una factura-cheque, pero es una factura-cheque ocasional que normalmente no se guarda. Ahora bien, imaginaos que, sólo hay esto, y no sólo para el pobre cliente que va a comprar al Corte Inglés, sino también para el dueño del Corte Inglés que va a comprar un yate (u otras cosas un terreno muy guapo en la Costa Brava o yo que sé), los estados entre ellos o los sueldos de los ministros. Si todo esto constara y se hiciera de esta manera, ya habríamos entrado en la nueva moneda. De hecho ya estamos entrando, se va entrando muy despacio. Lo que pasa es que, por desgracia, sólo hacen entrar a los de abajo, y así el de arriba puede llegar a saber todo lo que compra y vende el de abajo y el de abajo no sabe nada de lo que pasa arriba, y por lo tanto la corrupción se ha elevado. La corrupción de abajo es perseguible, y la de arriba cada vez es menos perseguible. El sistema de Agustí Chalaux implica todo el sistema económico, todo estado que tiene una moneda determinada, que todo funcione sólo con moneda responsable.

Esto no quiere decir que todo el mundo sepa lo de todo el mundo. Es decir, cuando por un escrúpulo quizás burgués, por salvar la libertad, lo que compra uno y lo que vende otro queda escondido, bajo juez, sólo consta la factura, pero no el cheque, y no se sabe quien ha firmado y se da al público la factura para que se haga estadística y contabilidad pública, para que se haga la ciencia del mercado y se pueda vigilar la inflación, la deflación y otras cosas como estas que es necesario vigilar. Actualmente la gente se piensa que se vigila, que hay una economía, que hay una facultad de Economía, que hay unos Nobels de Economía, pero todo es aproximado y lo más importante muchas veces queda escondido, como ahora hablaremos.

La cuestión personal, individual o privada; mejor dicho, todo aquello que es privado queda bajo juez y el juez no puede decir nada a no ser que haya un juicio con una denuncia y que aquello sea necesario como una prueba inculpatoria. Sólo entonces puede salir, pero fijaos así como facilitaríamos los juicios: el del señor Conde, el del señor Roldán, que no se sabe dónde esconde el dinero, etc.

Los efectos económicos y científicos (aquí a ver si con pocas palabras os explico una cosa que me interesa que quede muy clara). Si imaginamos un quebrado y ponemos arriba todos los bienes que se producen -bienes y servicios, lo que valen en el mercado- y ponemos debajo todo el dinero que la gente recibe para poder comprar; es decir, la capacidad de compra; este quebrado, para ir bien, tendría que valer 1. No habría ni inflación ni deflación. Fijaos que arriba se pone todo el que se produce y debajo todo el que se recibe de retribución. Evidentemente no hay relación porque tú cobras no por los zapatos que has fabricado, sino por el sueldo que te han puesto en los acuerdos entre los trabajadores y los empresarios; son dos cosas que van cada una por su parte.

Según el sistema de Agustí Chalaux, hay dos clases de moneda: la moneda de producción y la moneda que él llama de hacienda, para pagar los salarios. Pero en la de los salarios, no hay sólo el sueldo del obrero o del trabajador o del director o de quien sea, sino que también hay el sueldo del capital; son los intereses del capital. El capital se presta y se ha de pagar un sueldo, es como un alquiler, se tiene que pagar un alquiler del capital. Y quien dice el capital, dice las acciones, las empresas, etc. Después hay el sueldo del invento, que son los royalties, los derechos que se han de comprar para poder fabricar un invento y después hay el sueldo de la actividad empresarial. La empresa, como tal, produce un superávit, independiente de las cosas particulares de cada uno de sus miembros, y de esto se llama beneficio de empresa o superávit de empresa. Todo esto está junto y forma la hacienda, la hacienda privada. Como que encima del quebrado hay la producción privada, si hay más producción que dinero para comprar, entonces viene la deflación. Deflación quiere decir que se cansan de producir porque no compra nadie y entonces la economía baja. Esta palabra es tan fea que no es dice nunca. Se llama estancamiento, plan de estabilización; aquello que hizo López Redondo. Plan de estabilización quiere decir que estás con el agua al cuello y que se tiene que hacer algo para activar la economía porque está medio muerta. Si cuando hay más producción que hacienda, hay deflación; cuando hay más hacienda que producción, hay inflación: es decir, hay mucho dinero y poca oferta de mercado, por lo tanto las cosas suben de precio y entonces todo el mundo fabrica más y activa la economía, pero los precios suben y antes bajaban. Si sube más la producción que la hacienda, entonces hay la deflación y el quebrado vale más que 1 y, si es a la inversa, vale menos que 1.

Pues bien, como ya he dicho, hay dos clases de moneda, según Agustí Chalaux: la moneda de producción y la moneda de hacienda. Todo queda documentado. Se puede hacer la suma total y se puede hacer el quebrado para ver que pasa y, entonces, por ejemplo, si sube más la parte de arriba que la de bajo, se favorece la de abajo; y si sube más la de abajo que la de arriba, se favorece la de arriba. Se favorece poniendo impuestos o sacándolos. Se puede equilibrar y esto es muy importante puesto que es un sistema que simplifica mucho. También es válido para el comercio exterior; es decir, pones arriba las exportaciones -las exportaciones son salida de servicios y entrada de dinero- y debajo, las importaciones – que son salida de dinero y entrada de servicios-. También ha de valer 1 para que no haya ni inflación ni deflación hacia fuera. No lo que hacen los países ricos: exportar sus miserias cuando les conviene la inflación o cuando los conviene la deflación. Entonces si en el comercio exterior hay equilibrio nadie coloniza a nadie, y nadie es colonizado por nadie.

Esto es muy importante para la relación con el tercer mundo. Y no quiere decir que en un país determinado no puedas tener una diferencia, pero tienes que buscar que en otro país la diferencia se compense. Se puede ir compensando las diferencias de forma que el resultado sea que no te comas a los otros y los otros no se te coman a ti.

Como se consigue este equilibrio, teniendo en cuenta que hay unas monedas que son monedas de exportación y de importación que van marcadas y que todo en informática es muy fácilmente controlable. ¿Cómo se evita el desequilibrio económico en la balanza que se llama balanza exterior? Pues, cuando hay demasiada importación pones un impuesto a la exportación y cuando hay demasiada exportación pones un impuesto a la importación y, además, esto se puede hacer en todo momento porque la informática nos va dando los números casi de forma instantánea y no privas una determinada cosa ni proteges otra. No haces proteccionismo económico porque no lo pones sobre los zapatos o sobre los tejidos. No, no…: competencia libre con el mundo exterior, y si tú no vendes zapatos, pues haz y vende remolacha; una cosa que se venda mejor afuera. Es decir: obliga a la gente a estar despierta, que es la gracia del capitalismo. Esto no es un aislamiento económico, que es la solución de tortuga que han hecho muchos países cuando se ven apurados: se cierran, son autárquicos y, como que quizás que allí dentro no hay petróleo, se mueren por falta de energía o de alguna otra cosa, etc. Aquí, en este sistema, se salva el libre comercio internacional y se evita los desequilibrios; además, cada cual, cada país, se puede dar el nivel que quiera.

Vamos ya al final.

Agustí Chalaux, a este sistema, lo titula capitalismo comunitario. Capitalismo comunitario es una palabra sorprendente porque normalmente el comunismo no es capitalista y el capitalismo no es comunista, por lo tanto capitalismo comunitario parece una especie de antinomia, pues es una noción todavía más importante que el de la moneda responsable.

La mayor parte de los discípulos de Agustí Chalaux conocen la moneda responsable y hablan, y la explican… y hablamos aquí, pero casi nadie habla de este capitalismo comunitario que es el hallazgo más importante, si es que existe, de Agustí Chalaux, la aportación más grande de su modelo. Me gustaría hacer un poquito de esfuerzo, a ver si lo entendemos. Después haremos un coloquio, si es posible.

Resulta que este quebrado que os he dicho, en el cual hay producción arriba y hacienda debajo, Agustí lo enuncia en forma de hipótesis científica y dice: Yo lanzo esta hipótesis que sólo se podrá saber si es tesis, si es ciencia, cuando se aplique en un país; hasta que no se aplique, no se sabrá si es verdad o no es verdad. Quizás estoy equivocado. Pero después veréis que hay muchas razones para decir que no está equivocado. Él dice (su hipótesis): En condiciones normales de un país (quiere decir que no es un país dónde haya habido un terremoto, una guerra, una desgracia…, es decir, una catástrofe), siempre hay más producción que dinero. Es decir, entre dinero y producción, ésta es más grande, y él la separa. Esta producción de más ¿de dónde viene? Y esto es lo importante, este concepto de producción determinará después la cantidad de dinero que se tendrá que inventar.

Esta producción, que es producción comunitaria, que requerirá la creación de un dinero comunitario de hacienda, no tiene nada que ver con lo que hacen las empresas, con lo que hacen los servicios de turismo lo que sea. Es la aparición de una riqueza nueva que pasaba desapercibida por la gente (perdonad) tonta. La gente lista lo ha sabido siempre. Esto no es la plusvalía de la qué habla Marx. Marx y todos los comunistas y socialistas, incluso la economía capitalista, hablan que en las empresas hay una plusvalía que es la plusvalía privada, y… esta plusvalía ¿quien se la ha de que quedar? La gran batalla social del siglo XIX y XX es qué pedazo se quedaba el amo, qué pedazo se quedaba el obrero qué pedazo se quedaba el capital, etc. Es una batalla de equilibrios. El comunismo intenta hacer desaparecer los amos y que los obreros sean los amos, hacer desaparecer el capital y éste no se sabe como obtenerlo, y esto falla del comunismo, y entonces dice que la plusvalía es toda del obrero que es el que trabaja. Y esto no es verdad: trabaja el obrero, trabaja el capital, trabaja el invento y trabaja la empresa y, además, estudiado económicamente quien crea más plusvalía de todo es el invento, después la empresa, después el capital y finalmente el trabajo; es decir, el trabajo es el que menos. Pero esto sería una cuestión de los siglos XIX y XX, no es nuestra esta lucha, explicaba Agustí Chalaux con mucho salero, porque tenía mucho salero.

Decía que al siglo XIX España y Italia se lo gastaron todo en obreros, es decir, con hacienda de salarios de obreros, de trabajo, y ganaron poco. Después Francia, un país de capitalistas y de rentistas, que vivían de rentas, se dedicaron a hacer rentas y fueron algo más adelante que España e Italia. Después salió Inglaterra, que es un país de empresas, y hicieron empresas maravillosas y pasaron delante de Francia; después, hacia finales del siglo XIX, en tiempo de Bismarck, este se inventó la ley de inventos y todo invento fue premiado con su dinero y, a partir de aquí, Alemania figuró delante de todos. Queda demostrada con hechos esta gradación.

Pero ahora dejamos el ámbito privado. Resulta que Agustí Chalaux nos avisa que hay otra plusvalía que no es la plusvalía privada y él la llama plusvalía o hacienda comunitaria. Es importante este concepto. La plusvalía comunitaria podríamos decir que sale del trabajo conjunto de toda la sociedad de una moneda determinada. Ahora, por ejemplo, hemos hecho la moneda europea, el euro, pues de toda el área del euro, si pudiéramos tener la moneda de Agustí Chalaux y se pudiera hacer balance de toda la economía europea (cosa que técnicamente sería posible), según él, sobra producción, y en de ésta sobra mucha; es decir, que como sobra producción, falta dinero para comprarla, pues esto frena y entonces según él sobra producción. Y esto está pasando en todas partes, incluso en los países del tercer mundo, sobra en todas partes, lo que ocurre es que en los países del primer mundo hay más, y en los países del tercer mundo hay menos, pero en todos hay normalmente, fuera de excepciones.

Entonces si existe una mercancía, unos servicios que no se pueden comprar porque no hay dinero, porque no hay capacidad de compra, lo que hace falta hacer es inventar dinero, es decir, una invención de dinero. Un dinero que lo inventa la comunidad porque el producto que se ha de comprar es comunitario. Con este dinero se puede comprar y equilibrar, que no haya ni inflación ni deflación, o lo que convenga (a veces puede interesar algo de inflación o de deflación). Este dinero r es de propiedad comunitaria. Esto los sacerdotes de Egipto lo sabían porque ellos tenían la contabilidad centralizada en el templo y hacían balance y les salía, puesto que tenían moneda responsable, moneda científica, y entonces les salía. Y qué hacían con este dinero? Uno de los grandes fraudes éticos es que se lo quedaban ellos, empezaron a apropiárselo.

A lo largo de toda la historia se ha producido, en todas partes, este superávit . Este superávit es infinitamente más alto que la plusvalía privada de la qué hablaba Marx y por la cual se peleaban tanto los obreros y los amos. Este superávit es mucho más alto y de una manera sutil, muy largo de explicar, muy astuto, selo quedan entre los estados, los banqueros y algunos otros grandes señores. Y todo el mundo que tiene dinero sin darse cuenta lo hace un poco. Por ejemplo, cuando tú haces una letra de cambio, un pagaré, cualquier cosa de éstas, un papel de estos sobre tu cuenta corriente, este papel lo das a otro para pagar una cosa y éste puede tardar algo a realizarlo, y con este papel va a comprar otra cosa. Esta moneda puede estar corriendo por lugares diversos y si en un sitio y en otro crea intereses el banco de la cuenta corriente también, ya hay doble interés. Este doble interés hace aumentar la cantidad de dinero. Esta hacienda comunitaria es bien común.

La comunidad sabrá a quien quiere darlos:

-préstamos a las empresas (a volver con interés),

-salario vital mínimo,

-asistencia social: paro, salud, jubilación,

-administraciones: salarios del cargos oficiales y servicios oficiales,

-humanismo: políticos, artistas, médicos, maestras, ONU, entidades,

-administraciones territoriales: barrios, municipios,

-préstamos a otros países,

-donaciones a otros países,

– etc.

Es el fundamento económico de l’ ámbito comunitario o público o popular (entre el oficial y el privado) que hoy en día no se tiene en cuenta. Esto quiere decir capitalismo comunitario.

Ll.M. Xirinacs
Barcelona, 17.6.2005

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