//
estás leyendo...
Benjamín Rosales

Gasto e inversión

Los principales problemas son el excesivo gasto del Gobierno y la falta de inversión privada.

Por Benjamín Rosales

Si analizamos fríamente los efectos negativos de la crisis económica mundial para el Ecuador, estos deben ser bastante menores que los que sufrimos a raíz de la crisis de 1999. En esa ocasión, Ecuador sufrió los estragos causados por un terrible fenómeno de El Niño por lo que se perdieron cultivos bananeros, arroceros, cacaoteros y otros. El sector camaronero no solo sufrió daños en infraestructura, sino que le cayó la peste de la mancha blanca que arrasó su producción.

El precio de petróleo, principal sustento de la caja fiscal, estaba debajo de USD 10, por lo que poco pudo hacer el Gobierno para prevenir la crisis bancaria, primero de liquidez y luego de solvencia, que devino ante la situación económica afectando a la mitad del sistema financiero.

La situación actual es muy diferente, si bien se ha desinflado la burbuja especulativa que elevó los precios de petróleo encima de los USD 70 por barril, estos se están estabilizando entre USD 30 y 50, lo que es un precio muy superior a los que rigieron durante la crisis de hace 10 años y 10 veces mayor que los que existieron en gran parte de la década de los ochenta.

El sistema financiero está sólido y el Gobierno no atentará contra esta realidad porque sería el principal afectado. Si bien, algunos precios de productos de exportación como las flores o el camarón han sufrido caídas considerables, estas no se comparan con la caída de los del petróleo, mientras otros productos como el banano, el bróculi o el cacao no han sido afectados.

Los principales problemas están en el gasto excesivo del Gobierno, inflado a partir de la ilusión presidencial de contar con precios por barril encima de USD 70, y en la falta de inversión privada que genere nuevos puestos de trabajo, paralizada por el discurso antiempresarial del Gobierno, obsoletas e inflexibles leyes laborales y amenazas de nuevas imposiciones.

Mucho puede hacer el Gobierno por disminuir gastos, incluso acabar con caprichosos proyectos como el de implementar un nuevo servicio de Registro Civil en Guayaquil para competir con el excelente servicio municipal.

Es necesario consolidar algunos ministerios y oficinas gubernamentales que redundan esfuerzos; disminuir empleos burocráticos y excesivas prebendas laborales, y eliminar o reducir proyectos innecesarios.

Para que Ecuador aproveche las oportunidades que ofrece la crisis, sobre las que nos referimos la semana pasada, el ambiente empresarial y laboral debe ser más amigable.

Posibilidades de inversión en agroindustria, turismo o minería también existen en Perú y Colombia, por lo que Ecuador debe competir con las favorables condiciones que se dan en nuestros vecinos. Esperemos que el presidente Rafael Correa y el nuevo ministro Diego Borja actúen con pragmatismo.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: