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Economía Mundial

Cumbre de laureados y jóvenes economistas en la localidad alemana de Lindau


Varios premios Nobel admiten no tener recetas para salir de la crisis

Preocupa la compleja situación y la falta de formación de muchos financieros

ISIDRE AMBRÓS  – Lindau. Corresponsal

PLAZO Myron Scholes afirma que no sabe “ni cuándo ni cómo finalizará” esta crisis

FUTURO Solow dice que en los próximos años el crecimiento será mucho más débil

AUTORIDADES Stiglitz afirma que los reguladores no quisieron aguar la fiesta a los banqueros

Alrededor de trescientos jóvenes y prometedores economistas de casi sesenta países de todo el mundo se volvieron ayer a sus hogares preocupados. Tras tres días de reuniones con catorce premios Nobel de Economía en la pequeña localidad alemana de Lindau, en la ribera norte del lago Constanza, el resultado es descorazonador.

Prácticamente todos los galardonados por la Academia de Suecia reconocen la complejidad de la actual crisis económica, la mala gestión de los riesgos y la falta de formación de muchos financieros. La mayoría de ellos, sin embargo, admite no tener recetas para resolverla y no saber cuánto tiempo durará.

Myron Scholes, premio Nobel en 1997, no dudó en afirmar ante el foro de oyentes que lo escuchaba que “la crisis no ha terminado y no podría estimar exactamente cuándo ni cómo finalizará”. “Mientras persista la crisis, veremos más instituciones financieras en problemas, y todo será aún más doloroso para la economía mundial en lo que resta de año”.

El que fue galardonado en 1997, junto a Robert Merton, por sus trabajos para calcular el precio de las opciones financieras, incluso reconoció que ahora es mucho más pesimista que hace un año sobre las dimensiones que ha tomado la crisis. Opina que esta se está alimentando de las pérdidas de las empresas financieras y la expectativa de que se reconozcan cada vez más está siendo subestimada por las autoridades.

Para Scholes, uno de los fundadores del célebre fondo Long-Term Capital Management (LTCM), que se hundió en 1998 en plena crisis de Rusia, “las instituciones financieras todavía necesitan recortar los préstamos y fortalecer sus balances mediante aumentos de capital adicionales y la venta de activos, lo que perjudicará a las empresas para financiar sus actividades a largo plazo”.

Igual de alto y claro habló Daniel McFadden, premiado en el 2000, que expresó su convencimiento de que la actual crisis provocada hace un año por la alta morosidad de las hipotecas de alto riesgo (subprime)en Estados Unidos seguirá golpeando a los mercados financieros y a la economía mundial. No pronosticó, sin embargo, cuándo se vislumbrará la recuperación.

“Mientras siga la crisis vamos a ver muchas quiebras empresariales”, dijo el economista estadounidense, que sólo avanzó propuestas para que no se repita una situación como la actual. McFadden abogó por fundar una entidad similar a la Administración de Alimentos y Fármacos de EE. UU., que supervisará y certificará los nuevos instrumentos financieros que salen al mercado para evitar así la creación de burbujas especulativas y su efecto dominó cuando estallan.

Este economista, hijo de banquero, planteó esta iniciativa porque opina que alguien debe preocuparse de los afectados. “Antes, los banqueros actuaban como abogados de sus clientes, ahora ya nadie se comporta así”, dijo McFadden.

También en la línea de señalar culpables se mostró Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía en el 2001, que comentó que el origen de la actual crisis financiera es la evidencia de un error tremendo de los reguladores y supervisores de la economía.

Representando una vez más su papel de enfant terrible con el fenómeno de la globalización, Stiglitz criticó la actitud de los bancos y de los reguladores. Dijo que “fue un fallo espectacular de los cerebros de la economía”. “Había una fiesta y el regulador, que tenía el mismo pensamiento que los que participaban en ella, no quiso convertirse en un aguafiestas”, concluyó el ex economista jefe del Banco Mundial.

Pero en la pequeña isla de Mainau, en el lago Constanza, donde tuvo lugar la tercera edición de este encuentro bienal de premios Nobel de Economía con sus potenciales sucesores, que organiza el Comité de Reuniones de Premios Nobel y la Fundación de Reuniones de Premios Nobel, hubo más voces que dibujaron un panorama sombrío.

Así, por ejemplo, Robert Solow, premiado en 1984, aseguró: “Si bien aún no sabemos si estamos ante una recesión global, debemos prepararnos, porque en los próximos años el crecimiento será mucho más débil”. Solow, de 84 años, confesó, asimismo, que a su edad ya no se hace muchas ilusiones “porque en su conjunto el crecimiento económico no irá muy bien”.

Por su parte, Mohamed Yunus, premio Nobel de la Paz en el 2006 por sus esfuerzos para incentivar el desarrollo social y económico y creador del Banco Grameen, fue quien mejor representó quizás el espíritu que afloró en las intervenciones de sus galardonados colegas económicos. Según la edición on line de Die Welt,Yunus razonó: “En la medida en que nadie quiere volver a sufrir una situación mundial como la actual, confío en que este problema desaparezca apaciblemente”.

UN GRUPO DE SABIOS GALARDONADOS CON EL NOBEL DE ECONOMÍA

ROBERT SOLOW

Nueva York (EE.UU.), 1924
Profesor e investigador en el legendario Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), especialmente conocido en medios internacionales por sus trabajos sobre teoría del crecimiento económico. Solow obtuvo el premio Nobel de Economía en el año 1987 por sus contribuciones al desarrollo de las teorías sobre este campo.

UN GRUPO DE SABIOS GALARDONADOS CON EL NOBEL DE ECONOMÍA

ROGER B. MYERSON

Boston (EE.UU.), 1951
Profesor de economía de la información y teoría de precios en la Universidad de Chicago. Fue galardonado con el Nobel en el 2007, compartido con Eric S. Maskin y Leonid Hurwicz, por haber sentado las bases de la teoría del diseño de mecanismos, que explica los procedimientos de toma de decisiones en las transacciones económicas.

UN GRUPO DE SABIOS GALARDONADOS CON EL NOBEL DE ECONOMÍA

JOHN FORBES NASH

Bluefield (EE. UU.), 1928
Premio Nobel en 1994 por sus aportaciones a la teoría de juegos y los procesos de negociación. Su controvertida y extraordinaria figura fue llevada al cine por Ron Howard en Una mente prodigiosa, por lo que fue objetivo de los fotógrafos en el 2006. Ahora ha vuelto al anonimato y ha podido hablar tranquilamente con sus colegas.

UN GRUPO DE SABIOS GALARDONADOS CON EL NOBEL DE ECONOMÍA

J. EUGENE STIGLITZ

Gary (EE.UU.), 1943
x Profesor en las universidades de Oxford, Princeton y Stanford, fue el principal asesor económico del presidente de Estados Unidos Bill Clinton y, posteriormente, vicepresidente del Banco Mundial. Obtuvo el Nobel de Economía del 2001, junto a George A. Akerlof y A. Michael Spence, por sus análisis de los mercados con información asimétrica.

UN GRUPO DE SABIOS GALARDONADOS CON EL NOBEL DE ECONOMÍA

EDMUND PHELPS

Evanston (EE.UU.), 1933
Profesor de la Universidad de Columbia de Nueva York, en el 2006 fue premiado con el Nobel por sus aportaciones en el análisis sobre las compensaciones internacionales en las políticas macroeconómicas. En Lindau criticó la energía que gastan los estadounidenses para mantener su casa, en lugar de usarla para hacer negocios.

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