//
estás leyendo...
Juan J. Paz y Miño

Historia para los emigrantes

En Canadá existe una numerosa colonia de ecuatorianos. Muchos son descendientes de segunda y tercera generación. En la Universidad de York, en Toronto, a la que fui invitado para dar una conferencia sobre el Bicentenario del inicio del proceso de independencia del Ecuador, pude contactar con un buen número de aquellos ecuatorianos residentes.
Ellos asistieron a la conferencia con enorme interés. Me he dado cuenta que siguen manteniendo un fuerte vinculo de identidad con el Ecuador. Al menos los que pertenecen a la primera generación de migrantes. Porque sus descendientes cada vez más pierden no solo el contacto con el país sino, evidentemente, los rasgos y elementos de su identidad, como es la historia.
De manera que recordar una parte de la historia del Ecuador en el extranjero se experimenta, ante todo, como una contribución para que se mantengan los lazos de identidad de los ecuatorianos residentes fuera del país.
Pero hay otro ángulo que también me ha inquietado. Es el del valor y la profundidad de la historia. Porque no solo por lo que es posible captar en el exterior  sino por lo que en general puedo advertir en la prensa nacional y entre los compatriotas comunes del mismo Ecuador es que la historia merece un refuerzo constante y permanente. Evidentemente, se trata, además, de que esa historia tenga los enfoques e interpretaciones mas avanzados. Y que se alimente con el refuerzo indudable que tienen otros instrumentos y elementos activos.

“Aún se ve a la historia como una ciencia del pasado. Pese a la labor de los intelectuales…”

Todavía se concibe a la historia como una ciencia del pasado. Pese a la labor de muchos intelectuales a favor de una historia renovada para el Ecuador, la historia no llega a comprenderse como un fundamento para la vida y como un instrumento valido no solo para interpretar el mundo del presente sino para proyectar su futuro. Como la nueva Constitución que ahora rige al Ecuador señala que, en adelante, la planificación será un instrumento obligatorio para las acciones del Estado, es fácilmente comprensible que la economía sea la ciencia ideal para ello. Pero los planificadores todavía no comprenden que la historia les serviría como una ciencia complementaria y necesaria, pues no puedo comprender como se puede hacer planificación económica sin tener por base el sentido, la trayectoria y los condicionamientos históricos del país.
De manera que en el exterior uno de los planes mas importantes que podrían ejecutarse a fin de mantener la identidad de los ecuatorianos y ecuatorianas que migraron bien podría ser el fomento del estudio de la historia nacional o por lo menos de su difusión a través de distintos medios, entre los que cabe destacar el Internet.
Un gran esfuerzo estatal para llegar con la historia a los emigrantes a través de las embajadas o consulados y por medio de la difusión de obras, artículos y otros elementos historiográficos, sin duda alimentaran no solo la mejor comprensión del Ecuador en el exterior sino el cultivo de los lazos de los migrantes y sus descendientes con el país.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: