//
estás leyendo...
Guillermo Arosemena A.

En busca de lo material

Por Guillermo Arosemena Arosemena
Artículo Reproducido de Diario Expreso

Desde el amanecer de nuestra civilización, el ser humano ha buscado la forma de vivir mejor, ha sido un proceso de decenas de miles de años que todavía no termina y seguramente jamás concluirá, es una carrera que no tiene meta, es la mejora continua de la raza humana, las personas siguen tratando de vivir mejor, tomando en cuenta que las necesidades son inagotables. Meses atrás, un productor de televisión en Inglaterra creó un programa en el que una familia inglesa se comprometía a vivir durante 30 días, en la forma como los ingleses vivían en 1900.

Ella debía usar los mismos bienes que estaban a disposición una centuria atrás. Apenas resistió una semana, cada miembro de la familia tenía reparos, pero la primera en sentirse derrotada fue la madre, necesitaba el champú para poder lavarse el cabello. Algo que el ser humano no había usado en milenios, se convertía en un artículo indispensable. Lo mismo se puede afirmar de todos los bienes que nos rodean: radio, televisión, refrigeradora, cocina, lavadora, licuadora, aire acondicionado, etc.

Los ecuatorianos también hemos buscado el bienestar material y hemos progresado durante los últimos 130 años, un ejemplo es Guayaquil, ciudad que era un pantano, sus habitantes tenían corta vida por la cantidad de enfermedades tropicales, sus casas eran de caña y en el mejor de los casos, de madera. Los incendios eran frecuentes, sus calles lodazales, sin sistema de aguas lluvias, ni de aguas servidas, sin carreteras, incomunicados con otras provincias, trabajando la tierra como lo hacían los griegos y romanos, con pulperías que ofrecían un mínimo de alimentos, sin servicios de transporte público, con una medicina precaria, sin poder comunicarse en forma rápida dentro de la ciudad y peor con otras provincias o el exterior. Leyendo a cronistas extranjeros, se puede apreciar el inmenso atraso que teníamos.

Poco a poco, fuimos progresando; agricultores y empresarios que no contaban con recursos, trabajaron arduamente, ahorraron y se convirtieron en grandes exportadores de cacao, tagua y otras materias primas; las divisas que recibieron en pago se usaron para importar bienes de consumo, maquinaria e insumos. De esta forma llegó el cemento y se comenzaron a construir las primeras casas mixtas de menor precio y más caras eran todas de cemento. Los empresarios instalaron las primeras empresas telefónicas, planta eléctrica, el cable para enviar mensajes dentro y fuera del país. Otros importaron cocinas y refrigeradoras y otros más, iniciaron fábricas de calzado para que todos tuvieran zapatos. A medida que transcurrieron las décadas, mejoró el nivel de vida y mayor cantidad de gente se convirtió en consumidora.

Hace apenas 50 años, el teléfono era un lujo, apenas lo tenía uno de cada 200 habitantes, hoy aproximadamente 10 millones de personas tienen telefonía fija o móvil, cerca del 80% de la población. En los 50, el automóvil era un lujo, es cuestión de ver las fotos de las principales calles y avenidas para darse cuenta de las vías desiertas. Con el pasar de las décadas, pobres se hicieron ricos y la clase media aumentó en términos relativos y absolutos. Los socialistas se olvidan que la clase media es invento capitalista, el consumo genera actividad económica y esta es la que incorpora la gente a la economía, a través del trabajo. Por naturaleza, el ser humano quiere recibir y gastar; es este círculo virtuoso que hace próspero a los países.

Mientras Deng Xiaoping, el arquitecto del milagro chino, sostuvo que no era pecado hacer dinero y cada chino debería ser millonario, en Ecuador, nuestro gobierno condena el éxito material y considera que toda persona que quiere vivir mejor, es un explotador del pueblo y mal ecuatoriano. Pero quienes forman parte de ese entorno político, no se miran al espejo para ver que tienen a sus hijos en los mejores colegios, viven en ciudadelas cerradas, compran ternos y zapatos costosos y manejan carros de lujo. Por favor, menos hipocresía.

Anuncios

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: