Economías de la Inteligencia

Empresa, Estrategia, Finanzas, Entrepreneurship, Innovación, Tecnología, Ciencia y Política

El S.U.C.R.E.

El Sistema Único de Compensación Regional (S.U.C.R.E.) es la propuesta de los socialistas del siglo XXI para restar la dependencia del dólar.

Según el Presidente, el Sucre funcionaría así: si un importador ecuatoriano compra lubricantes de un exportador venezolano, el exportador recibe el pago del Banco Central de Venezuela en bolívares fuertes. Y si un exportador ecuatoriano de sardinas vende a Venezuela, este exportador recibe el pago “en su moneda nacional”, no en dólares. Al Presidente le faltó explicar que los importadores realizarían sus pagos también en su moneda local, y el banco central de cada país miembro del Sucre registraría acreencias a favor y en contra de cada uno de los otros bancos centrales de los países miembros en sucres. Hasta aquí podemos ver que el Presidente expresa abiertamente el deseo de que Ecuador regrese a una moneda nacional.

Luego de un determinado periodo se compensarían los saldos en sucres, cuyo valor depende de las monedas nacionales de otros países. Por lo tanto, el Sucre sería muy similar a la unidad utilizada entre países miembros del FMI conocida como Derechos Especiales de Giro (DEG). El economista Swaminathan S. Aiyar, del Times of India, explica que el DEG –y, agregaría yo, el Sucre– es una canasta de monedas y no una moneda independiente.

Cuando llegue el momento de que los respectivos bancos se compensen entre ellos los saldos a favor y en contra, van a tener que utilizar las monedas que están dentro de la canasta. Mientras que el deg está compuesto por monedas “duras” es muy probable que el Sucre esté compuesto por monedas que gozan de poca credibilidad y aceptación a nivel mundial. Así que si Venezuela le tiene que compensar a Ecuador $1.000 millones, Ecuador recibirá el equivalente en una mezcla de bolívares fuertes, bolivianos, guaraníes y córdobas que inmediatamente tendrá que intercambiar en el mercado por monedas que sí sean aceptadas en otros países: dólar, euro, libra o yen.

Aiyar explica que como el DEG carece de completa convertibilidad, este es simplemente una línea de crédito y un potencial reclamo sobre las monedas nacionales de otros países. Lo mismo sucedería con el Sucre ya que, según lo que han propuesto Chávez y Cía., solo servirá como un sistema de compensación entre los bancos centrales, quienes al final del día tendrán que recurrir a las monedas de otros países.

Lo que no han dicho los innovadores del siglo XXI es que en los setenta y ochenta Ecuador tuvo convenios de pago con casi todos los países de Latinoamérica e incluso con casi todos los países ex comunistas. Esos convenios no redujeron la dependencia del dólar y desaparecieron poco a poco conforme los ecuatorianos encontraron otras fuentes más favorables de financiamiento.

Volver a los setenta significa devolverle al Banco Central del Ecuador el control sobre el comercio exterior. Cada exportador e importador tendrá que acudir al Central para poder importar y exportar. Con ese poder y bajo el ala del Ejecutivo, el BCE favorecerá a sus amigos y castigará a sus enemigos. Unos tendrán un tipo de cambio favorable para realizar sus importaciones y/o cobrar por sus exportaciones, mientras que otros no.

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El Sucre del ALBA no altera comercio, dicen empresarios

CUMANÁ, Venezuela. En la VII Cumbre del ALBA, el presidente Hugo Chávez se refirió al funcionamiento del nuevo Sucre.

El anuncio del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sobre el funcionamiento del Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre), desde el 1 de enero del 2010, como moneda virtual para el comercio entre los países que integran la Alternativa Bolivariana para los pueblos de América (ALBA), no es relevante para el Comité Empresarial Ecuatoriano, porque el comercio con esa región es marginal.

Como una medida conjunta para enfrentar la crisis internacional, el año pasado Bolivia, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Ecuador y Cuba, integrantes del ALBA, aprobaron la creación de una zona económica y monetaria. Además, el establecimiento de una unidad de cuenta común, el Sucre. El objetivo es utilizarlo en lugar del dólar, con mecanismos de compensación.

“Si conformamos una moneda nuestra, con lo que se llama derechos especiales de giro (…) todo se anota en un sistema. Esa moneda no es física”, explicó el presidente Rafael Correa, en diciembre del año pasado.

El ministro de Política Económica, Diego Borja, que asistió como observador a la cumbre del ALBA en Venezuela, dijo en declaraciones a Ecuavisa que se planea usar el Sucre en operaciones comerciales y que el objetivo es que los países de América Latina puedan comerciar en sus propias monedas.

Aseguró que esto no quiere decir que las monedas de los países van a reemplazarse y que con la firma del acuerdo macro apenas ha iniciado el proceso de creación del Sucre, cuyos detalles aún están por definirse.

Opinan los interesados
Roberto Aspiazu, presidente del Comité Empresarial, minimizó el tema, pues el comercio con los países del ALBA es limitado,  excepto con Venezuela. Según él, en el 2008 las exportaciones ecuatorianas a ese país sumaron alrededor de $ 600 millones.

Con Bolivia el intercambio no superó los $ 40 millones y con Cuba y Nicaragua la actividad comercial es marginal. El flujo con Colombia y Perú alcanza unos $ 2.500 millones.

Aspiazu considera que el anuncio de Chávez responde a una estrategia para confrontar con Estados Unidos, con el fin de que América Latina no sea una zona donde prevalezca el dólar como moneda de intercambio externo.

Roberto Villacreses, investigador del Instituto Ecuatoriano de Economía Política, considera que esta nueva unidad de cuentas podría ser peligroso si funcionaría en forma paralela al dólar.

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Correa alienta que el “sucre” se extienda por toda América Latina

Quito/EFE.- El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, alentó la posibilidad de que el Sistema Único de Compensación Regional de Pagos (“Sucre”), aprobado en la reciente Cumbre del ALBA, en Venezuela, se extienda a toda América Latina. El “Sucre”, dijo Correa en declaraciones reproducidas por el Canal Uno de televisión, “es un sistema multilateral de compensaciones, que ojalá pueda ser generalizado a toda América Latina”.

Correa, que no asistió a la Cumbre de la ALBA, pero que estuvo representado por su canciller, Fander Falconí, recordó que, “de hecho, Brasil y Argentina ya tenían un sistema” similar en el pasado.

El mandatario ecuatoriano, un economista de profesión, ha alentado la idea del sistema de compensación en el entorno de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), como una forma de integración comercial y financiera.

La ALBA está integrada por Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Dominica y Honduras, así como Ecuador, Paraguay y San Vicente y Las Granadinas, como observadores.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció el jueves, durante la Cumbre de Cumaná, que el próximo 1 de enero comenzaría a funcionar el “Sucre”, que toma el apellido del héroe de la Independencia, Antonio José de Sucre.

Según Chávez, el “Sucre” será una moneda virtual para el intercambio comercial que se implementará “a lo mejor no solo en los países del ALBA, sino en otras naciones interesadas en este nuevo instrumento, como Ecuador y Paraguay, entre otras”.

“En septiembre debemos estar listos para iniciar algunos proyectos pilotos de intercambio con esa moneda virtual, que luego será compensada con equivalencias”, agregó Chávez.

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EL SUCRE


Werner Vásquez Von Schoettler
Columnista
wvasquez@telegrafo.com

 
La
creación de una moneda regional, hoy más que nunca, se evidencia como
una gran necesidad, no solo frente a la crisis económica mundial, sino
como un instrumento que viabilice, agilite una real integración
regional; que haga factible la integración económica de nuestros
países. Esta integración -queda claro- no debe solo pasar por lo
económico-comercial, sino que el núcleo de la misma debe responder al
reclamo histórico de la integración, pues los diversos intentos previos
demostraron ser obsoletos, porque se creyó que integración es igual de
economía y negocios.

La integración exige un proyecto
político-económico. La propuesta de una moneda regional, permitiría, en
varios sentidos, fortalecer la región frente a los avatares del
irracional sistema financiero internacional. El SUCRE debe efectivizar
un Sistema Único de Compensación Regional, inspirado, no cabe duda, en
el Plan Keynes; el SUCRE sería una moneda electrónica (con cierto grado
de equiparación con el dólar) con la cual se podrían realizar
intercambios y transacciones intra-regionales, sin depender rígidamente
de la disponibilidad de dólares, de su depreciación o revaluación o de
líneas de crédito condicionadas. Con este fin, el SUCRE electrónico
permitirá sostener, ahora en la crisis, el comercio entre los países
socios y con la perspectiva de incrementar el intercambio comercial;
como nivelar, en alguna medida, los desequilibrios comerciales. Es
obvio que requerirá de una institución: el Consejo Monetario
Regional/Sudamericano. Así el Sistema de Compensación sería de carácter
mutuo, común a los socios -pero con un mecanismo interno de
estabilización para evitar acumulación de saldos de acreedores y
deudores, que podrían generar posiciones de ventaja-, con lo que de
manera concreta se reduciría la dependencia estructural que tenemos con
el dólar.

Otra de las ventajas está, en términos políticos, en
hacer realidad la construcción de un mercado interno sudamericano,
integrado por cada mercado nacional, acorde a sus desarrollos y
ventajas comparativas, en la perspectiva de desarrollar encadenamientos
productivos regionales. Recordemos que Europa en 1979, conformó la
Unidad de Cuenta del Sistema Monetario Europeo, que fue la base para
que, veinte años más tarde, tengan su moneda regional, el euro, como
expresión de la integración socioeconómica y política. El Sistema
requeriría una canasta de monedas, conformada por las monedas de cada
país; cada moneda expresará el peso relativo de cada economía
internacionalmente. De esta forma se podrían complementar las economías
pero con una visión distinta a la del lucro total.

Enunciados
como el de comercio justo, son viables de esta manera, siempre y cuando
haya un proyecto político continental alternativo. Esta posibilidad de
complementariedad, permitiría cambiar el sentido de las economías de
exportación primaria. El aumento del intercambio puede traer el aumento
de empleo e inversión que requerimos, sin depender (de mantener) altas
reservas de divisas. Así los discursos de la soberanía son viables
económicamente. Sudamérica requiere soberanía monetaria y financiera.
El SUCRE podría ser una alternativa viable y factible para lograrlo.

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‘Moneda regional sí cambiaría al dólar’

Diario El Universo

QUITO. El sector florícola, que dentro de la región tiene competencia, es uno de los que temen afectación por la crisis.

Ayer,  el presidente Rafael Correa durante el programa televisivo ‘Ecuador Decide’,  no descartó esta alternativa, aunque reiteró que por ahora se mantendrá la dolarización.

“Ir a una moneda regional como Europa (con el euro) por supuesto que es una solución a mediano y largo plazo”, señaló Correa, quien, sin embargo, reiteró que su Gobierno es el que más ha hecho para sostener la dolarización.

El dólar está en una etapa de apreciación, es decir, de incremento de su valor, frente al euro y otras monedas de la región. Mientras el 15 de julio del 2008 un dólar equivalía a 0,62 euros, al 20 de marzo del 2009 un dólar valía  0,73 euros.

Es decir, que en menos de 10 meses, la moneda que rige la economía ecuatoriana se ha incrementado en 17,7% frente al euro. Esto a decir de Marcos López, experto económico, se debe a que a partir de la crisis, pese a que la economía de EE.UU. ha sido una de las más afectadas, aún los papeles del Tesoro Nacional son considerados los más seguros, en este sentido la crisis ha disparado la demanda por dólares.

El dólar también se va fortaleciendo con respecto a las monedas regionales, sobre todo, porque en los últimos meses  países como Colombia, Argentina, Brasil y México han tomado medidas devaluatorias. Colombia,  segundo socio comercial de Ecuador, ha devaluado su moneda en 35,9% en los últimos 8 meses, al pasar de 1.253,51 pesos por dólar (en julio del 2008), a 2.383,15 pesos por un dólar (en marzo).

¿Pero qué significa para una economía dolarizada como la de Ecuador la apreciación de la moneda, en momentos en que hay crisis financiera y que el objetivo principal es mejorar las exportaciones? ¿Qué impacto tiene en su competitividad?

De acuerdo con los expertos, existen varios efectos. Por un lado frente a economías como la colombiana, Ecuador pierde competitividad.

López lo explica de manera pedagógica: “Si Colombia nos vendía en julio pasado un par de zapatos, valían 17.000 pesos, por lo que se vendían en el Ecuador a $ 10; ahora siguen costando los mismos 17.000 pesos, pero en Ecuador lo pueden vender en  $ 8.

En cambio, si la situación fuera al revés y lo que se buscara fuera vender un producto ecuatoriano, en Colombia costaría más, pues se necesitan más pesos para comprar los productos en dólares.

Para Jaime Carrera la dolarización “tiene la ventaja y a la vez desventaja de desnudar la falta de competitividad del sector productivo de un país”. El modelo rígido le obliga al exportador a ser competitivo, no a base de las devaluaciones monetarias, sino a través de mejoras tecnológicas y productivas.

Para Sebastián Borja, presidente de la Cámara de Industriales de Pichincha, si bien en la coyuntura actual los países de la región devalúan sus monedas y el país pierde competitividad, hay que recordar que hace algunos meses el dólar se devaluaba y por lo tanto las otras monedas se revalorizaban, con lo que Ecuador ganaba en competitividad.

La posibilidad de devaluar sus monedas de la que han echado mano otros países hace que los productos sean baratos: “ellos reciben más moneda nacional por los productos que exportan”. Sin embargo, lo interesante de las devaluaciones que han practicado ciertos países es que mantienen bajo control la inflación y manejan altas tasas de productividad y crecimiento, opinó Carrera.

El secreto, según el experto, es que tienen un modelo de apertura a los mercados y han atraído inversión extranjera.

Otro de los efectos de la devaluación regional es que Ecuador y sus consumidores se sienten tentados a adquirir esos productos más baratos, aunque el Gobierno aplicó restricciones para  nivelar la balanza.

Ayer,  el presidente Rafael Correa reiteró durante el programa televisivo ‘Ecuador Decide’  que no se abandonará la dolarización. “Hemos sido el Gobierno que más ha hecho para sostenerla”, dijo. Pero no descartó cambiar el dólar si se fija una moneda regional. “Ir a una moneda regional como Europa por supuesto que es una solución a mediano y largo plazo”.

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El sucre y la independencia monetaria regional

Caracas, 04 Mar. ABN (Emma Grand).- Laura es de Bolivia, y en un futuro no tendrá que solicitar dólares para visitar a sus amigos que viven en Quito. Tampoco Miguel, que es de Nicaragua, necesitará bolívares para pasar unos días en Caracas. Raúl, que reside en Venezuela, se olvidará del córdoba para ir a Managua y Julia, quien es de Cuba, del lempira para ir a Tegucigalpa.

Lo mismo le pasará a Adrián y a Luis, que son ecuatorianos y gustan ir a La Habana. Ya no necesitarán de pesos cubanos para visitar la isla, y José, quien es hondureño, y siempre viaja a La Paz, dejará de comprar bolivianos, porque el sucre será la moneda que se usará en la región.

Esto es una apuesta imaginativa de lo que permitiría hacer a los pueblos de los países que se aventuran a crear una moneda regional.

Lo mismo ocurrió con ciudadanos de la Unión Europea. Ellos nunca imaginaron que con la conformación, en 1979, de la Unidad de Cuenta del Sistema Monetario Europeo, denominado ECU (European Currency Unit, en español Unidad Monetaria Europea), 20 años después tendrían en sus manos el euro, una moneda regional que de manera directa ha beneficiado a las personas que viajan por la zona euro, pues no tienen que perder tiempo y dinero en cambiar divisas.

Sucre

El Sistema Único de Compensación Regional, cuyo acrónimo es sucre, denominación de la antigua moneda ecuatoriana, que dolarizó su economía en 2000, es otra iniciativa de los gobiernos de los países de la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América (Alba) y el gobierno de Ecuador, como una propuesta más para enfrentar la crisis económica mundial.

El sucre aún no existe, su nacimiento está en conversaciones, pero es una realidad su creación, pues cuenta con la voluntad política de un bloque de países de la región, necesaria para su fundación.

En sus inicios, el sucre, que será una moneda sin emisión física, se utilizará para valorar los intercambios comerciales y financieros entre los países de la región. Los Estados miembros de esta iniciativa son: Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua, Venezuela y Ecuador.

El sucre será una Unidad de Cuenta Común (UCC), como lo fue los inicios el euro cuando era ECU, y su valor dependerá de una canasta de monedas.

Esta canasta estaría conformada por monedas locales de los países del Alba (el boliviano de Bolivia, el peso cubano de Cuba, el dólar del Caribe Oriental de Dominica, el lempira de Honduras, el córdoba de Nicaragua y el bolívar de Venezuela), y Ecuador (que usa el dólar ecuatoriano), y es la que determinará el valor de la UCC.

La participación de cada moneda en la conformación de la canasta corresponderá al peso relativo de cada economía de estos países internacionalmente. Para esto deben determinarse las variables para establecer la ponderación o peso relativo de la participación de las monedas locales en la canasta. También deberá establecerse la convertibilidad del sucre con otras divisas (euro, dólar).

El establecimiento de esta cesta de monedas permitirá, en un segundo momento, poder avanzar en el proceso de integración monetaria mediante la creación de lo que ya sí sería una auténtica moneda regional con emisión física, según información de la mesa técnica que estudia la creación del sucre.

Para el manejo de esta moneda bastará la creación de una Cámara de Compensación de Pagos, en donde cada Estado miembro mantendrá una cuenta abierta, que podría hacerse en los Bancos Centrales de los países participantes o en el Banco del Alba (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América).

Impacto inmediato del Sucre

Esta moneda permitirá la complementariedad de las economías de los países del Alba y Ecuador, es decir, “lo que necesita el otro país y lo que yo tengo, orientados hacia un comercio justo y beneficioso hacia los pueblos”, explicó el economista venezolano Robert Bonillo. Los consumidores de los países de la región tendrán acceso a nuevos productos.

En consecuencia, aumentará el bienestar de los pueblos de la región, pues el tener mayor capacidad de intercambio generará mayor actividad, más empleo, inversión e intercambio. “La idea de tener una unidad de cuenta común es generar estabilidad en el mecanismo de cambio para que aumente el comercio interregional”, dijo.

De manera directa, los países de la región que usen esta moneda dependerán menos del dólar, lo que los protegerá de la inestabilidad de esta divisa. Su puesta en marcha supondría en sí mismo un avance hacia la necesaria independencia regional monetaria y financiera.

Entre otros beneficios para los países miembros, este nuevo sistema de pago intraregional reducirá las transacciones cambiarias y, de esta manera, las necesidades de reservas internacionales para fines de intercambio comercial internacional.

Se desdolarizan las relaciones comerciales entre los países miembros, ya que saldrían de la circulación los dólares habitualmente usados en las múltiples transacciones comerciales y financieras en el interior de la región, según información de la comisión técnica que estudia la creación del sucre.

El euro como antecedente

El euro es la moneda única de la Unión Monetaria Europea que fue adoptada por 11 Estados miembros el 01 de enero de 1999. Estos 11 Estados miembros son: Bélgica, Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia.

Antes de la conformación de esta moneda, la Comunidad Europea (hoy la Unión Europea) creó en 1979 la Unidad de Cuenta del Sistema Monetario Europeo, que denominó ECU, y que fue reemplazada por el Euro el 01 de enero de 1999.

Su nombre, ECU, etimológicamente escudo, que viene del griego skytos, es representativa de la numismática francesa, la referencia obligada en la Europa continental durante cuatrocientos años, desde su origen en el siglo XIII, acuñadas por primera vez por Luis IX, antes de partir a las cruzadas, y que bajo distintas improntas, circuló hasta el siglo XVII.

ECU, por su resonancia francesa, no era del agrado de todos los miembros de la Comunidad Europea. En la reunión de Madrid se optó por llamar Euro a la moneda única comunitaria, teniendo una paridad 1:1 con el ECU. Nunca se acuñaron monedas de ECU, salvo para ocasiones conmemorativas y para coleccionistas.

Al igual de lo que será el Sucre, el ECU era una moneda cesta, compuesta por la suma de cantidades fijas de doce de las quince monedas de los Estados miembros.

Para los ciudadanos de los países de la región que tendrán acceso al sucre, esta moneda tendrá la misma utilidad que para los de la Unión Europea tiene el Euro. Ésta se utilizará de la misma forma que su moneda nacional actual, pero la diferencia real se apreciará al viajar a la zona sucre. Desaparecerá el uso del dólar para poder realizar el cambio de moneda.

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Técnicos del ALBA afinan detalles para lanzamiento del Sucre

Así lo informó el vicecanciller Francisco Arias Cárdenas, durante la instalación de la VIII Comisión Política del Alba que se efectuó en Caracas / Delegaciones de Cuba, Bolivia, Dominica, Nicaragua, Honduras y Venezuela dijeron presente en el encuentro

(MPPRE/VTV)

El viceministro para América Latina y el Caribe, Francisco Arias Cárdenas, aseguró este viernes que los técnicos de cada uno los países que conforman la Alternativa Bolivariana para los nuestros pueblos de América (ALBA) trabajan para el establecimiento de la moneda común del sur, el Sucre.

El viceministro ofreció la declaración durante la instalación de la VIII Comisión Política del ALBA que se llevó a cabo en la sede del Banco del ALBA, en la Avenida Francisco Solano y que contó con la participación del presidente de la entidad financiera, Bernardo Álvarez, así como miembros de las delegaciones de Cuba, Bolivia, Dominica, Nicaragua, Honduras y Venezuela.

Al ser consultado sobre el tema de la moneda común señaló que los técnicos de cada uno de los países trabajan en la factibilidad del lanzamiento del Sucre.

“Se está consolidando por parte de los técnicos una moneda común, una cámara de compensación, un fondo que permita alternativas distintas del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial (BM) para sostener y levantar nuestras economías en medio de los problemas que se avecinan”.

El viceministro Arias Cárdenas explicó “no es fácil pasar de una economía dolarizada, como en algunos de nuestros países, a una moneda común, a una integración total en materia preservación, frente a las crisis financieras internacionales; pero contrario a lo que se preveía vamos a tener en los próximos días buenas noticias de avance y fortalecimiento tanto del Sucre (moneda común) como del fondo de compensación”.

Afirmó que la coordinación política del ALBA se ha venido fortaleciendo “como un espacio de integración para identificar posibilidades, fortalezas, perspectivas de crecimiento entre países hermanos con un concepto de solidaridad y de crecimiento sostenido y de integración”.

Al ser consultado sobre los impactos de la crisis mundial, señaló que “el ALBA y el Banco del ALBA nos consigue ya fuerte frente a una crisis que no produjimos, sino que fue producto del manejo arbitrario de los países del norte, pero que tiende a afectarnos”.

Se aspira que al final de la jornada de trabajo de este viernes se establezca la comisión permanente del ALBA; “lo cual constituye una avance en la corporeidad, personalidad y estructura física que permite una instancia para presentar proyectos”.

Destacó que el Banco del ALBA representa una posibilidad de “potenciar proyectos de crecimiento para nuestras naciones”.

Instalación de la Comisión Política

El viceministro recordó que cada uno de los países del ALBA realiza los aportes al banco para el financiamiento de los diferentes proyectos que van a potenciarse, y en su mayoría son reembolsables.
“El ALBA no es un planteamiento sencillamente de solidaridad alrededor de cooperación, sino dentro de cada uno de las potencialidades de nuestras naciones”, dijo.

Uno de estos proyectos es el Grannacional de Alimentos ya que por ejemplo en Bolivia hay una gran producción de soya que se vende a las transnacionales, que posteriormente la venden a los países de la región a precios estandarizados del mercado.

“La propuesta de ALBA es crear una empresa que permita incrementar la productividad de soya en Bolivia, acelerar e impulsar naciente siembra de este rubro en Venezuela y Nicaragua y de esta manera facilitar el mercadeo a través de la propia empresa”, agregó.

Con esta acción se facilita la distribución y comercialización a precios adecuados a los países de la región.
El viceministro explicó que el establecimiento de la coordinación permanente del ALBA, permitirá hacer seguimiento a los proyectos, velar por que se hagan los desembolsos y que el avance de los proyectos se dé de acuerdo a los cronogramas establecidos.

Durante los dos primeros años Venezuela presidirá la coordinación de la comisión permanente, en cada país se abrirá una sede de dicha comisión ya que será rotativa.

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Técnicos del Alba afinan detalles para establecimiento de una moneda común

El Viceministro para América Latina y el Caribe, Francisco Arias Cárdenas, aseguró que la coordinación política del Alba se ha venido fortaleciendo “como un espacio de integración para identificar fortalezas y perspectivas de crecimiento”.

El Viceministro para América Latina y el Caribe, Francisco Arias Cárdenas, aseguró este viernes que los técnicos de cada uno de los países que conforman la Alternativa Bolivariana para los nuestros pueblos de América (Alba) trabajan para el establecimiento de la moneda común del sur.

El viceministro ofreció la declaración durante la instalación de la VIII Comisión Política del Alba que se llevó a cabo en la sede del Banco del Alba, en la Avenida Francisco Solano y que contó con la participación del presidente de la entidad financiera, Bernardo Álvarez, así como miembros de las delegaciones de Cuba, Bolivia, Dominica, Nicaragua, Honduras y Venezuela.

Al ser consultado sobre el tema de la moneda común señaló que los técnicos de cada uno de los países trabajan en la factibilidad del lanzamiento del Sucre.

“Se está consolidando por parte de los técnicos una moneda común, una cámara de compensación, un fondo que permita alternativas distintas del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial (BM) para sostener y levantar nuestras economías en medio de los problemas que se avecinan”.

El viceministro Arias Cárdenas explicó “no es fácil pasar de una economía dolarizada, como en algunos de nuestros países, a una moneda común, a una integración total en materia de preservación, frente a las crisis financieras internacionales; pero contrario a lo que se preveía vamos a tener en los próximos días buenas noticias de avance y fortalecimiento tanto del Sucre (moneda común) como del fondo de compensación”.

Afirmó que la coordinación política del Alba se ha venido fortaleciendo “como un espacio de integración para identificar posibilidades, fortalezas, perspectivas de crecimiento entre países hermanos con un concepto de solidaridad y de crecimiento sostenido y de integración”.

Al ser consultado sobre los impactos de la crisis mundial, señaló que “el Alba y el Banco del Alba nos consigue ya fuertes frente a una crisis que no produjimos sino que fue producto del manejo arbitrario de los países del norte, pero que tiende a afectarnos”.

Se aspira que al final de la jornada de trabajo de este viernes se establezca la comisión permanente del Alba; lo cual constituye un avance en la corporeidad, personalidad y estructura física que permite una instancia para presentar proyectos.

Destacó que el Banco del Alba representa una posibilidad de “potenciar proyectos de crecimiento para nuestras naciones”.

Instalación de la Comisión Política
El viceministro recordó que cada uno de los países del Alba realiza los aportes al banco para el financiamiento de los diferentes proyectos que van a potenciarse, en su mayoría son reembolsables.

“El Alba no es un planteamiento sencillamente de solidaridad alrededor de cooperación, sino dentro de cada una de las potencialidades de nuestras naciones”, dijo.

Uno de estos proyectos es el Grannacional de Alimentos ya que por ejemplo en Bolivia hay una gran producción de soya que se vende a las transnacionales, que posteriormente la venden a los países de la región a precios estandarizados del mercado.

“La propuesta del Alba es crear una empresa que permita incrementar la productividad de soya en Bolivia, acelerar e impulsar la naciente siembra de este rubro en Venezuela y Nicaragua y de esta manera facilitar el mercadeo a través de la propia empresa”, agregó. Con esta acción se facilita la distribución y comercialización a precios adecuados a los países de la región.

El viceministro explicó que el establecimiento de la coordinación permanente del Alba, permitirá hacer seguimiento a los proyectos, velar por que se hagan los desembolsos y que el avance de los proyectos se dé de acuerdo con los cronogramas establecidos.

Durante los dos primeros años Venezuela presidirá la coordinación de la comisión permanente, en cada país se abrirá una sede de dicha comisión ya que será rotativa.

El Alba por encima de los bloqueos
En opinión del Viceministro Arias Cárdenas el Alba es un mecanismo que permitirá pasar por encima de bloqueos como el de Cuba, que además es condenado, criticado y cuestionado por la Organización de Naciones Unidas (ONA) con el apoyo del 99 % de los países del mundo.

Con el Alba se podrá “incorporar las potencialidades de Cuba en diversos rubros para contribuir al crecimiento sostenido”, indicó al tiempo que recalcó que “el Alba permite que pasemos por encima de las imposiciones y que actuemos con plenas libertades”.
En esta reunión participan la delegación de Cuba, integrada por: el ministro de Inversión Extranjera y la Colaboración Económica, Rodrigo Malmierca; el vicecanciller para América Latina del ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), Alejandro González. Por Bolivia el viceministro del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Popular, Huascar Ajata y el embajador de Bolivia en Venezuela, Jorge Alvarado.

La delegación de Nicaragua, el presidente del Fondo de Inversiones Social Económico (Fise) y el embajador de Nicaragua en Caracas, Ramón Letts. Por Dominica, asistió el embajador Philbert Aarón Coordinador Nacional del Alba y por Honduras el ministro de Industria y Comercio, Freddy Ferrato y el embajador en Venezuela; Germán Espinal.

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El dólar, el Khaleeji y el Sucre

PABLO GÁMEZ
11-02-2009
http://www.informarn.nl/americas/mercosur/act090211-sucre-khaleeji

¿Es tiempo para el Sucre y el Khaleeji? La crisis financiera internacional y el muy incierto futuro del dólar proyectan el nacimiento de nuevas monedas en el mundo árabe y sudamericano.

Hay un Leviatán que despertó del vientre del neoliberalismo y que se yergue con fuerza desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Hay una inyección de billones de dólares para adormecerlo y hay en la estela cerca de 600 mil empleos perdidos durante el mes de enero en la principal economía del planeta.

La administración de Barack Obama cuenta ahora con casi 830 millones de dólares para cebar la furia de la crisis económica en marcha. También cuenta con un plan para comprar activos líquidos de los bancos por valor de 500 mil millones de dólares.

Ni Obama, ni la Casa Blanca, ni ningún gurú se atreven a decir que el plan diseñado por la nueva administración de Estados Unidos tendrá resultado. Pero de las pocas verdades que se rescatan, una es segura: La burbuja del dólar está también por reventar.

El escenario no tiene nada de apoteósico, de considerarse y detenerse en el análisis que distintas personalidades del mundo de las finanzas están barajando.

Son cada vez más los analistas económicos que como Dean Backer, advierten que “la burbuja inmobiliaria fue la primera que estalló, pero no será la última en esta recesión mundial. Hoy deberíamos estar prestando más atención al inminente estallido de la burbuja del dólar”.

Backer advierte que “la moneda estadounidense está seriamente sobrevalorada desde finales de los 90, y eso ha causado un enorme déficit comercial, que alcanzó su máximo con casi el 6% del PIB nacional en 2006 (900.000 millones de dólares en la economía de hoy). Eso es insostenible. Al final, obligará al dólar a caer a un nivel en el que la balanza comercial esté prácticamente equilibrada”.

A estas alturas de la crisis financiera, es un hecho que la hegemonía financiera que Estados Unidos venía sustentando a partir del dólar fuerte de principios de los ochenta, sufrirá serias y profundas modificaciones.

Ante el abismo financiero que se ha abierto, los inversores están buscando la seguridad y la encuentran en los papeles emitidos por Estados Unidos.

De hecho se podría decir que no hay salida a la problemática financiera actual si no se logra la confianza en el sistema financiero norteamericano.

Pero también hay potencias emergentes involucradas en esta temática si pensamos que los países de Asia poseen el 53% de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos, por citar solamente un ejemplo.

Es un proceso lógico: Si los inversores acuden al dólar en busca de seguridad, eso provoca que éste suba frente a la mayoría de las demás divisas. Su ascenso y las recesiones en la mayor parte del mundo harán que el déficit comercial vuelva a incrementarse.

Sin embargo, una vez que la situación financiera empiece a recobrar la normalidad -de llegar a suceder- los inversores estarán a disgusto con el escasísimo rendimiento de los activos en dólares.

Su éxodo hará que el dólar reanude la caída que había iniciado en 2002, pero esta vez su caída podría ser mucho más rápida. Otros países, sobre todo China, dependerán mucho menos del mercado estadounidense para sus exportaciones y estarán menos interesados en sostener el dólar. Lo mismo está sucediendo entre los árabes y los países sudamericanos.

Y es que tras la continuación del derrumbe de la burbuja inmobiliaria y la caída de la burbuja de la propiedad inmobiliaria para uso comercial, asistiremos al desmoronamiento del dólar.

El Khaleeji
Si depende de Arabia Saudita, Kuwait, Bahrein, Qatar y los Emiratos Árabes, en 2010 nacerá el Khaleeji, una moneda única que como el Euro quiere sustituir a las monedas locales.

El ‘deadline’ es ambicioso. Incluso hace poco tiempo, los estados petroleros del mundo árabe apostaron por crear un consejo económico que debe desembocar en la creación de un banco central. Un tímido primer paso.

Pero los árabes tienen prisa. Salvo Kuwait, el resto de los países del área vienen realizando sus ajustes económicos con base en el dólar, algo que está arrastrando efectos muy negativos en las economías de estos países, debido al bajo valor de la moneda norteamericana.

El problema: Los países calculan sus ganancias petroleras en dólares, mientras que un volumen muy grande de sus exportaciones se produce en euros. Por el bajo valor del dólar, los árabes están enfrentando una inflación alta, casi del 10 por ciento.

Los árabes entienden de economía; su preocupación es real: Quieren darse prisa porque saben que el dólar está sometido a una enorme presión ante los millones que la administración de Barack Obama ha destinado para evitar el desplome de la moneda y de la economía norteamericana.

Pero los cálculos más optimistas señalan que la moneda árabe no podrá nacer hasta dentro de un lapso de cinco a diez años.

Los especialistas advierten que los países deberán atravesar dos largos procesos. Además del proceso político, el económico es que el más importa: Los estados del Golfo tienen enormes reservas en dólares. También tienen enormes inversiones en dólares. Esto tendrán que desmantelarlo, y es algo que deben hacer despacio.

Si los Estados cambian bruscamente sus reservas a euros, por ejemplo, influye de forma directa el valor del dólar. Es decir, los árabes tendrían en sus reservas un valor mucho menor al que tenían con anterioridad.

La Casa Blanca no desea ver en el mapa una moneda árabe unificada, porque minaría de forma directa la permanencia del dólar como moneda internacional.

El Sucre
Los gobiernos sudamericanos, como los árabes, también quieren reforzar sus posiciones frente a la ferocidad de la crisis económica, y para ello aceleran las posibilidades de lanzar el Sucre (Sistema Único de Compensación Regional).

“Desligarse del dólar no sólo proporciona independencia financiera sino que permite reducir el riesgo que actualmente supone tener recursos en la moneda estadounidense”, explica Hugo Chávez, presidente de Venezuela.

“Porque la mayor parte de los dólares que circulan por el mundo no tienen sustento económico”, agrega Rafael Correa, presidente de Ecuador.

“El problema es que la burbuja financiera en torno al dólar estallará en cualquier momento, porque es producto de la maquina que tienen de hacer dólares”, estiman expertos sudamericanos.

A finales de noviembre de 2008, Alí Rodríguez, ministro de finanzas de Venezuela, adelantaba que un comité de expertos del ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) preparaba un informe destinado a los jefes de Estado del grupo sobre la viabilidad de una moneda única sudamericana.
Las conclusiones de ese primer análisis serán estudiadas en el corto plazo por Honduras, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Dominicana y Ecuador. Solamente se está esperando una cumbre del ALBA y Petrocaribe para analizar el futuro del Sucre.

Alí Rodríguez señala que “el panorama es la creación de una moneda universal y un Banco Mundial, cuya finalidad es eliminar el uso como patrón de la moneda de un país para calcular el valor de las monedas del resto del mundo. Asumimos la necesidad de crear nuestra propia moneda que refleje las condiciones y que facilite el intercambio dentro de la región latinoamericana y caribeña”.

La moneda sudamericana se llamará Sucre y comenzará a operar de manera virtual, como símbolo de valor para el intercambio del ALBA.

Nuevos modelos
Pronosticar la depreciación de dólar es algo que no requiere de magia negra ni de bolas de cristal; advertir la desaparición del dólar como moneda hegemónica es algo más complejo y exige otro tipo de malabarismos.

En todo caso, que regiones como el mundo árabe y el Cono Sur latinoamericano estudien el nacimiento de monedas para sus bloques respectivos, es un escenario real y su aplicación es algo que se aproxima.
La crisis financiera está despejando nublados que históricamente prevalecían para impedir el impulso definitivo a la “regionalización monetaria”, tanto de árabes y sudamericanos.

El Sucre y el Khaleeji encuentran su inspiración en el Euro, la moneda comunitaria de la Unión Europea. Pero el Euro tuvo su génesis en la United Contable Europea, la cual definía las paridades de las monedas de los distintos países que integran el bloque del viejo continente. Desde la implementación del ECU en 1979 hasta que llegó el Euro en 1999, transcurrieron 20 años.

El proceso de gestación de dos décadas no puede resumirse en un semestre ni dejarse gobernar por el nervio de una crisis que arrasa con todo a su paso. Ha sido éste el pecado constante de la historia de nuestro continente: Tratar de implementar modelos que no le corresponden a su madurez ni momento históricos.

El sino de hoy, sin embargo, obliga a apuestas de cara a un futuro incierto, a partir de la herencia de pasados que no han hecho más que ser una suma de fracasos amontonados y de experimentos fallidos.

Pero cierto es algo: La depreciación del dólar una vez finalizada la crisis financiera originada por la burbuja inmobiliaria, es uno de los peores escenarios a los que se enfrentará la administración de Barack Obama, y su efecto será directo en las economías árabes y sudamericanas.

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El dinero electrónico, en la mira

Correa no hizó hincapié en el tema del proyecto del BCE, aunque no negó su existencia

Tras la publicación de HOY sobre el proyecto de Ley Orgánica de Régimen Monetario, que permitiría al Banco Central (BCE) volver a emitir moneda, la entidad reconoció su existencia.

Los funcionarios de Régimen, por su parte, se limitaron a reforzar su argumento sobre la permanencia de la dolarización durante este año. Sin embargo, el borrador del proyecto no solo autoriza la emisión de una nueva moneda, sino que viabiliza la propuesta del Ejecutivo sobre la implementación de la moneda electrónica.

A este tema, el borrador de la Ley dedica todo el capítulo IV. Según el documento, esta denominación se aplicará a los medios de pago cuyo “valor monetario estará almacenado en dispositivos electrónicos”. Además, señala que “su emisión se realiza en base a la recepción de fondos por un valor no superior al valor emitido” y “será aceptado como medio de pago por empresas distintas del emisor”.

El Gobierno empezó a hablar de la incursión de una moneda electrónica desde junio del año pasado, pero el discurso fue calando con fuerza en el último trimestre como una propuesta para afrontar la crisis financiera internacional.

El ex ministro coordinador de la Política Económico Pedro Páez, se reconoció como uno de los artífices de este proceso. “Creo que es indispensable, desde ahora, avanzar con una agenda desde el Sur, para definir acuerdos monetarios que eviten una guerra de devaluaciones, que le podrían dejar al Ecuador muy mal parado”, expresó en octubre pasado. Todo esto, en el marco de una nueva arquitectura financiera regional, “con el Banco del Sur, el Fondo del Sur y con un sistema de compensación de pagos, con una moneda electrónica que le permita a América Latina blindarse frente a la crisis”, dijo entonces.

La propuesta de crear una moneda electrónica regional planteada por el Gobierno podría ser contraproducente para la misma integración regional que plantean varios Gobiernos del continente. Así opina el analista económico Ramiro Crespo, de Analytic Securities, quien, aunque consideró positiva la posibilidad de “agilitar los pagos”, dijo que al basarse en una canasta de monedas regionales, hay el riesgo de afectar el comercio externo.

El consultor económico Oswaldo Dávila coincidió en que el sistema de moneda electrónica daría rapidez a las transacciones. Indicó también que así se evitaría la emisión de moneda física. Pero en su opinión, la propuesta no tiene mayores ventajas, por lo que exhortó a hacer un análisis profundo antes de decidir sobre el tema. (GC)
Un sistema difícil de implementar en la región

Felipe Hurtado, investigador de Cordes, consideró que la propuesta es difícil de aplicar. Explicó que, sin bien el planteamiento apunta a blindar al país frente a la volatilidad cambiaria, el problema es que el Ecuador no tiene una moneda propia. No obstante, al BCE le competirá regular los requisitos.

Por su parte, el Presidente de la República Rafael Correa, no hizo mayores alusiones al proyecto en su enlace radial. Si bien no negó ni afirmó la existencia del documento atribuyó su autoría a algún “agencioso”.

El Mandatario además reiteró que la dolarización se mantiene. (GC)

Hora GMT: 18/Enero/2009 – 05:04

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