Economías de la Inteligencia

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El dólar, el Khaleeji y el Sucre

PABLO GÁMEZ
11-02-2009
http://www.informarn.nl/americas/mercosur/act090211-sucre-khaleeji

¿Es tiempo para el Sucre y el Khaleeji? La crisis financiera internacional y el muy incierto futuro del dólar proyectan el nacimiento de nuevas monedas en el mundo árabe y sudamericano.

Hay un Leviatán que despertó del vientre del neoliberalismo y que se yergue con fuerza desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Hay una inyección de billones de dólares para adormecerlo y hay en la estela cerca de 600 mil empleos perdidos durante el mes de enero en la principal economía del planeta.

La administración de Barack Obama cuenta ahora con casi 830 millones de dólares para cebar la furia de la crisis económica en marcha. También cuenta con un plan para comprar activos líquidos de los bancos por valor de 500 mil millones de dólares.

Ni Obama, ni la Casa Blanca, ni ningún gurú se atreven a decir que el plan diseñado por la nueva administración de Estados Unidos tendrá resultado. Pero de las pocas verdades que se rescatan, una es segura: La burbuja del dólar está también por reventar.

El escenario no tiene nada de apoteósico, de considerarse y detenerse en el análisis que distintas personalidades del mundo de las finanzas están barajando.

Son cada vez más los analistas económicos que como Dean Backer, advierten que “la burbuja inmobiliaria fue la primera que estalló, pero no será la última en esta recesión mundial. Hoy deberíamos estar prestando más atención al inminente estallido de la burbuja del dólar”.

Backer advierte que “la moneda estadounidense está seriamente sobrevalorada desde finales de los 90, y eso ha causado un enorme déficit comercial, que alcanzó su máximo con casi el 6% del PIB nacional en 2006 (900.000 millones de dólares en la economía de hoy). Eso es insostenible. Al final, obligará al dólar a caer a un nivel en el que la balanza comercial esté prácticamente equilibrada”.

A estas alturas de la crisis financiera, es un hecho que la hegemonía financiera que Estados Unidos venía sustentando a partir del dólar fuerte de principios de los ochenta, sufrirá serias y profundas modificaciones.

Ante el abismo financiero que se ha abierto, los inversores están buscando la seguridad y la encuentran en los papeles emitidos por Estados Unidos.

De hecho se podría decir que no hay salida a la problemática financiera actual si no se logra la confianza en el sistema financiero norteamericano.

Pero también hay potencias emergentes involucradas en esta temática si pensamos que los países de Asia poseen el 53% de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos, por citar solamente un ejemplo.

Es un proceso lógico: Si los inversores acuden al dólar en busca de seguridad, eso provoca que éste suba frente a la mayoría de las demás divisas. Su ascenso y las recesiones en la mayor parte del mundo harán que el déficit comercial vuelva a incrementarse.

Sin embargo, una vez que la situación financiera empiece a recobrar la normalidad -de llegar a suceder- los inversores estarán a disgusto con el escasísimo rendimiento de los activos en dólares.

Su éxodo hará que el dólar reanude la caída que había iniciado en 2002, pero esta vez su caída podría ser mucho más rápida. Otros países, sobre todo China, dependerán mucho menos del mercado estadounidense para sus exportaciones y estarán menos interesados en sostener el dólar. Lo mismo está sucediendo entre los árabes y los países sudamericanos.

Y es que tras la continuación del derrumbe de la burbuja inmobiliaria y la caída de la burbuja de la propiedad inmobiliaria para uso comercial, asistiremos al desmoronamiento del dólar.

El Khaleeji
Si depende de Arabia Saudita, Kuwait, Bahrein, Qatar y los Emiratos Árabes, en 2010 nacerá el Khaleeji, una moneda única que como el Euro quiere sustituir a las monedas locales.

El ‘deadline’ es ambicioso. Incluso hace poco tiempo, los estados petroleros del mundo árabe apostaron por crear un consejo económico que debe desembocar en la creación de un banco central. Un tímido primer paso.

Pero los árabes tienen prisa. Salvo Kuwait, el resto de los países del área vienen realizando sus ajustes económicos con base en el dólar, algo que está arrastrando efectos muy negativos en las economías de estos países, debido al bajo valor de la moneda norteamericana.

El problema: Los países calculan sus ganancias petroleras en dólares, mientras que un volumen muy grande de sus exportaciones se produce en euros. Por el bajo valor del dólar, los árabes están enfrentando una inflación alta, casi del 10 por ciento.

Los árabes entienden de economía; su preocupación es real: Quieren darse prisa porque saben que el dólar está sometido a una enorme presión ante los millones que la administración de Barack Obama ha destinado para evitar el desplome de la moneda y de la economía norteamericana.

Pero los cálculos más optimistas señalan que la moneda árabe no podrá nacer hasta dentro de un lapso de cinco a diez años.

Los especialistas advierten que los países deberán atravesar dos largos procesos. Además del proceso político, el económico es que el más importa: Los estados del Golfo tienen enormes reservas en dólares. También tienen enormes inversiones en dólares. Esto tendrán que desmantelarlo, y es algo que deben hacer despacio.

Si los Estados cambian bruscamente sus reservas a euros, por ejemplo, influye de forma directa el valor del dólar. Es decir, los árabes tendrían en sus reservas un valor mucho menor al que tenían con anterioridad.

La Casa Blanca no desea ver en el mapa una moneda árabe unificada, porque minaría de forma directa la permanencia del dólar como moneda internacional.

El Sucre
Los gobiernos sudamericanos, como los árabes, también quieren reforzar sus posiciones frente a la ferocidad de la crisis económica, y para ello aceleran las posibilidades de lanzar el Sucre (Sistema Único de Compensación Regional).

“Desligarse del dólar no sólo proporciona independencia financiera sino que permite reducir el riesgo que actualmente supone tener recursos en la moneda estadounidense”, explica Hugo Chávez, presidente de Venezuela.

“Porque la mayor parte de los dólares que circulan por el mundo no tienen sustento económico”, agrega Rafael Correa, presidente de Ecuador.

“El problema es que la burbuja financiera en torno al dólar estallará en cualquier momento, porque es producto de la maquina que tienen de hacer dólares”, estiman expertos sudamericanos.

A finales de noviembre de 2008, Alí Rodríguez, ministro de finanzas de Venezuela, adelantaba que un comité de expertos del ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) preparaba un informe destinado a los jefes de Estado del grupo sobre la viabilidad de una moneda única sudamericana.
Las conclusiones de ese primer análisis serán estudiadas en el corto plazo por Honduras, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Dominicana y Ecuador. Solamente se está esperando una cumbre del ALBA y Petrocaribe para analizar el futuro del Sucre.

Alí Rodríguez señala que “el panorama es la creación de una moneda universal y un Banco Mundial, cuya finalidad es eliminar el uso como patrón de la moneda de un país para calcular el valor de las monedas del resto del mundo. Asumimos la necesidad de crear nuestra propia moneda que refleje las condiciones y que facilite el intercambio dentro de la región latinoamericana y caribeña”.

La moneda sudamericana se llamará Sucre y comenzará a operar de manera virtual, como símbolo de valor para el intercambio del ALBA.

Nuevos modelos
Pronosticar la depreciación de dólar es algo que no requiere de magia negra ni de bolas de cristal; advertir la desaparición del dólar como moneda hegemónica es algo más complejo y exige otro tipo de malabarismos.

En todo caso, que regiones como el mundo árabe y el Cono Sur latinoamericano estudien el nacimiento de monedas para sus bloques respectivos, es un escenario real y su aplicación es algo que se aproxima.
La crisis financiera está despejando nublados que históricamente prevalecían para impedir el impulso definitivo a la “regionalización monetaria”, tanto de árabes y sudamericanos.

El Sucre y el Khaleeji encuentran su inspiración en el Euro, la moneda comunitaria de la Unión Europea. Pero el Euro tuvo su génesis en la United Contable Europea, la cual definía las paridades de las monedas de los distintos países que integran el bloque del viejo continente. Desde la implementación del ECU en 1979 hasta que llegó el Euro en 1999, transcurrieron 20 años.

El proceso de gestación de dos décadas no puede resumirse en un semestre ni dejarse gobernar por el nervio de una crisis que arrasa con todo a su paso. Ha sido éste el pecado constante de la historia de nuestro continente: Tratar de implementar modelos que no le corresponden a su madurez ni momento históricos.

El sino de hoy, sin embargo, obliga a apuestas de cara a un futuro incierto, a partir de la herencia de pasados que no han hecho más que ser una suma de fracasos amontonados y de experimentos fallidos.

Pero cierto es algo: La depreciación del dólar una vez finalizada la crisis financiera originada por la burbuja inmobiliaria, es uno de los peores escenarios a los que se enfrentará la administración de Barack Obama, y su efecto será directo en las economías árabes y sudamericanas.

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Moneda latinoamericana

Por Mauricio Orbe G.

La idea de una moneda latinoamericana ha rondado últimamente por la mente de más de un presidente de la región. Sin duda, aunque el planteamiento en términos de política comercial y económica puede resultar muy atractivo, la implementación de una política monetaria supranacional es muy compleja.

Basta con revisar la experiencia europea de integración para darse cuenta de la complejidad del proceso y del tiempo que lleva a una región adoptar una moneda común. En América Latina, la realidad es totalmente distinta, pues ni siquiera en términos comerciales se ha logrado una integración exitosa.

Las experiencias de integración latinoamericana, aunque importantes, han carecido de un ingrediente crucial que es la voluntad política de poner en marcha una política supranacional. La razón: porque los ofrecimientos populistas y la planificación de corto plazo son, todavía, muy comunes en la región. Es por ello que para muchos países latinoamericanos, incluso el pertenecer a determinado bloque, es todavía tema de discusión.

Según la teoría económica, el proceso de integración, a través del cual es posible la adopción de una moneda común, es la unión económica, para lo cual, un grupo de países debe superar con éxito una serie de requisitos, entre ellos el libre movimiento del capital y el trabajo a través de un mercado común y la adopción de políticas monetarias y fiscales comunes.

Para citar el caso más cercano al Ecuador, la Comunidad Andina de Naciones (CAN), después de un proceso de integración de prácticamente 30 años, pareció resquebrajarse con la reciente salida de Venezuela. La adopción de políticas comunes, solamente en el área comercial, ha sido un tema muy complejo para el bloque andino, tal es así que, hasta el momento, no se ha logrado una verdadera integración.

La experiencia más exitosa de un proceso de integración es, sin lugar a dudas, el europeo, en donde, después de 40 años de trabajo conjunto, se ha logrado una verdadera integración, no sólo en el ámbito económico con la adopción de políticas económicas comunes, sino también en el ámbito político.

La decisión de integrar las economías latinoamericanas, requiere mucho más que un discurso político y un sueño bolivariano; es necesaria una verdadera orientación común entre los países, a través de la cual se implementen de a poco políticas económicas comunes en base a metas preestablecidas, todo esto bajo el marco de una planificación de largo plazo y no de cada gobierno.

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Vuelta al agnosticismo

John C. Edmunds Doctor en Administración de Empresas de la Universidad de Harvard, profesor de finanzas de
Babson College en Boston y coautor de Wealth by Association.

La vida sigue haciéndose más complicada para los inversionistas internacionales. Su último dolor de cabeza es el reciente desvanecimiento del euro, ante lo cual su instintiva respuesta es arremangarse la camisa y tratar de descifrar qué diablos pasará con él.

Pero no hay por qué gastar tanta energía mental en el euro, ni en desentrañar el dilema surgido ante un reapreciado dólar. De hecho, los inversionistas podrían hacer avioncitos de papel con los miles de reportes sobre las dos principales divisas del planeta amontonados sobre sus escritorios y asumir un agnosticismo sobre los subibajas de la relación de intercambio €/$. Podrían aprovechar la coyuntura para tomar una perspectiva totalmente fresca del fenómeno de las monedas y, de paso, dar una mirada seria a varias monedas latinoamericanas.

El propósito de su escrutinio sería evaluar si las divisas de la región son capaces o no de conservar valor, uno de los roles clásicos que los teóricos atribuyen al dinero. Hasta ahora, las monedas latinoamericanas no han sido capaces de cumplir con ese objetivo, por lo que astutos inversionistas internacionales las ven como simples fuentes de especulación, comprándolas sólo cuando una razón específica surge, pero manteniéndolas en el portafolio con la misma precaución que uno tendría con una granada de mano. Tras vender, el astuto inversionista vuelve a monedas serias, como el franco suizo.

Pero una mirada agnóstica podría llevarlos a reposicionar varias monedas de la región en sus mentes, y clasificarlas con grado de inversión, dándoles una ponderación permanente en sus portafolios. Esto agregaría un paso adicional a su actual proceso de asignación de activos, en el que cada inversión es simplemente monitoreada por su rendimiento frente a una moneda de referencia. La mirada agnóstica minimizaría esta idea de una moneda de referencia y llevaría a los inversionistas a manejar la ponderación de divisas en sus portafolios, de la misma manera que lo hacen con las ponderaciones de sectores industriales. De esta manera, en promedio, mantendrían mayor variedad de divisas y dependerían menos del alza o caída de una en particular.

Imaginen el efecto que tendría en el crecimiento latinoamericano si los inversionistas internacionales decidieran asignar, por ejemplo, el 10% de sus inversiones en monedas de la región. En este caso, cuando ellos venden un papel latinoamericano, pero no han decidido qué otro papel comprar en su reemplazo, mantendrían la moneda latinoamericana, poniendo ese dinero temporal en instrumentos de mercado monetario de la misma denominación. Aunque el proceso de comprar otro activo concluya con la venta de la moneda latinoamericana, el inversionista la habría mantenido por más tiempo.

¿El resultado? Inversión de portafolio permanente. La frase suena casi como un oxímoron, debido al capricho con que se han movido las inversiones de portafolio en el pasado y su usual zambullirse y escabullirse, sin contar con el peligro que implica depender de ellas.

Pero, ¿qué pasaría si la inversión de portafolio fluyera de manera continua? Por ejemplo, ¿cuál sería el efecto si el banco central de China anunciase que va a comprar 5.000 millones de reales en bonos brasileños cada mes y que va a mantener parte de sus reservas internacionales en papeles brasileños en el futuro predecible? Esa movida tendría sentido desde el punto de vista chino, porque fortalecería una relación estratégica, ganaría retornos positivos sobre esas reservas, y daría cierto alivio a su dilema de qué hacer con su creciente pila de securities denominados en dólares.

El efecto en la economía brasileña sería muy positivo. Las tasas de interés ajustadas por inflación declinarían, y muchos nuevos proyectos de capital podrían encontrar financiamiento. El valor de las empresas en marcha subiría, así también como la bolsa de valores.

El agnosticismo de los inversionistas podría hacer de la inversión de portafolio una adecuada fuente de capital para varios países latinoamericanos. Los obvios son el peso mexicano, que ha venido actuando como una moneda seria durante la última década, y el peso chileno. Clamando por atención están el real brasileño, el peso colombiano y el sorpresivo sol peruano.

Por supuesto que es razonable ser cauteloso con la inversión de portafolio. Y el escenario de China con el papel de deus ex máchina es muy extremo como para servir de ejemplo representativo. Pero para propósitos de esta discusión, deje de lado su instintiva aversión a la inversión de portafolio extranjera y considere la reciente resbalada del euro. Lo verá como un golpe de suerte para los países latinoamericanos. El euro ha sucumbido a una crisis de identidad y puede no recuperarse por un tiempo, dejando el campo abierto para nuevos jugadores

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HACIA UNA MONEDA LATINOAMERICANA

Ruy Mauro Marini

Fuente: Archivo de Ruy Mauro Marini. Publicado en El Universal, México, miércoles, 20 junio 1979.

El patrón de dependencia de América Latina, que rigió hasta empezar la crisis capitalista de 1014, sólo superada después de la segunda Guerra Mundial, era sencillo. Nuestros países producían, entonces, materias primas y alimentos, que vendían en el mercado mundial, obteniendo en cambio las divisas necesarias para importar las manufacturas que necesitaban. Aparte las crisis de corta duración que a veces ocurrían, esa relación, cuyo instrumento de ajuste era la balanza comercial, pudo sostenerse sin tropiezos.

Tras la segunda guerra, la situación cambió, por dos razones fundamentales: las disponibilidades de equipos y dinero con que contaban los grandes centros imperialistas, en especial Estados Unidos, y el desarrollo de la industria manufacturera en América Latina, en los treinta años que durara la crisis. Ambos elementos confluyeron a una solución única, mediante la aceleración de la industrialización latinoamericana sobre la base de capitales extranjeros, que transfirieron a la región el dinero y los equipos excedentes en los grandes centros.

La atracción de capitales quedaba empero supeditada, para América Latina, a las oportunidades que les ofreciera para funcionar como tal. Era indispensable ampliar constantemente la escala de la acumulación, creando siempre nuevos campos de inversión, lo que a su vez exigía la ampliación de los mercados.

Aunque parte de la producción, incluso manufacturera, pudiera dirigirse al mercado mundial, su proporción más significativa tendría que realizarse en el mercado interno. Ahora bien: aún creciendo éste considerablemente, o más bien cuanto mayor fuera su expansión, más se agravaba el problema planteado por el nuevo patrón de dependencia.

En efecto, la producción realizada en el mercado interno se transforma en dinero que funciona sólo internamente. Ese dinero, en manos de las compañías extranjeras, tiene que convertirse a su vez en divisas, en dinero mundial. Y, como vimos, aunque las divisas puedan obtenerse mediante el mismo movimiento de capitales, ellas sólo son realmente efectivas, sólo pertenecen de hecho al país, si se obtienen a través de la exportación.

Planteadas así, las cosas se encaminan necesariamente hacia un callejón sin salida. Si los capitales extranjeros que entran deben contar con una escala creciente de acumulación y, pues, de mercado y si ese mercado es fundamentalmente nacional, lo que no les permite recobrar íntegramente la forma dinero que tenían al entrar, llegará un momento en que el producto de las exportaciones tendrá que dedicarse por entero o casi todo al pago de intereses y amortizaciones, así como a la repatriación de capitales. Alcanzado este límite, los capitales dejarían de llegar, pero seguirían presionando para salir, lo que llevaría al estrangulamiento definitivo al actual patrón de dependencia.

La solución para el problema depende, pues, de que la moneda de los países latinoamericanos pueda funcionar también como divisa, como dinero mundial, aunque sea en el ámbito regional. Esto explica por qué, en el reciente Congreso sobre la Libre Iniciativa en la Integración Regional, que se reunió en Sao Paulo, Brasil haya propuesto la creación de una moneda única para la ALALC, apoyada por la capacidad productiva de los propios países y desvinculada del dólar. No sorprende que haya sido Brasil, el país que más avanzó en el nuevo patrón de dependencia, quien se haya adelantado a proponer esa medida, dado que, con sus 40,000 millones de deuda externa, la soga ya le aprieta el cuello.

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Banco del Sur: Hacia la autonomía financiera

Raúl Zibechi | 15 de junio de 2007

El lanzamiento del Banco del Sur es una de las más ambiciosas jugadas a favor de la integración regional, a la que puede dar un impulso como banco para el desarrollo. Pese a las dudas de Brasil, la nueva institución está lista para el despegue.

“Positivo” sentenció Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, en una reciente disertación en Buenas Aires ante la Asociación Empresaria Argentina. Argumentó que de esa manera los países del Sur se podrán ayudar mutuamente porque “en los mercados emergentes el problema es la falta de financiación a largo plazo y los bancos de desarrollo han sido exitosos en llenar ese vacío”.

El Banco del Sur comenzará a operar en 2008 pero su presentación en sociedad, si no hay complicaciones a última hora, está prevista para la próxima cumbre de presidentes a realizarse el 26 de junio en Venezuela. El acuerdo final, luego de más de dos meses de negociaciones, se alcanzó entre seis países—Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Venezuela—el 22 de mayo pasado en Asunción, Paraguay. Para diferenciarse de las instituciones financieras globales como el Banco Mundial y el FMI, cada país tendrá un voto independientemente del dinero que aporte.
Los primeros pasos

La propuesta inicial correspondió al presidente venezolano Hugo Chávez y poco después se le sumó el argentino Néstor Kirchner. El primer paso fue lanzar el desafío. Esto lo hicieron conjuntamente Chávez y Kirchner el 21 de febrero en Puerto Ordaz, Venezuela, cuando se puso en funcionamiento el primer pozo de explotación de crudo encarado por las empresas estatales Energía Argentina S. A. (Enarsa) y Petróleos de Venezuela S. A. (Pdvsa).

La propuesta es crear una institución que sirva para financiar de manera más rápida, efectiva y de modo más independiente que otros bancos de fomento los proyectos regionales de desarrollo. Hasta ahora existen dos bancos regionales. El Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata), integrado por Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, que tiene activos por apenas 410 millones de dólares. El otro es la Corporación Andina de Fomento (CAF) que cuenta con 10.500 millones para inversiones en infraestructura. Ambos están relacionados al Banco Mundial y al FMI, y manejan idénticos criterios.

Durante la Reunión Anual de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), realizada en marzo de 2007 en Guatemala, los ministros de Economía de Argentina y Venezuela avanzaron en la búsqueda de definiciones técnicas y en los objetivos de la institución a crear. A principios de mayo representantes de los seis países llegaron a un acuerdo conocido como Declaración de Quito en el que deciden la creación del Banco del Sur en el primer semestre de 20071. Decidieron además crear un Fondo de Estabilización para ayudar a los países que sufran ataques especulativos de las finanzas globales y desarrollar una moneda única regional. Pero lo más importante fue la incorporación de Brasil.
Dificultades y obstáculos

Como puede observarse por la lista de países comprometidos en el Banco del Sur, faltan dos que están gobernados por partidos o fuerzas que se reclaman progresistas o de izquierda: Chile y Uruguay. El primero tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y mantiene una compacta política neoliberal. El segundo, aunque es miembro pleno del Mercosur, tiene serias divergencias con sus vecinos Brasil y Argentina. Con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva por razones comerciales y porque Brasilia se niega a aceptar que un socio comercial firme un TLC en solitario con Estados Unidos. Con Argentina las diferencias están focalizadas en el conflicto por las plantas de celulosa en la ribera del fronterizo río Uruguay.

La segunda dificultad radica en las diferencias de enfoque de Brasil. Este país cuenta ya con un banco de desarrollo (el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social), y por lo tanto no necesitaría la creación de nuevo organismo financiero regional. A esa nueva estructura Brasil tendría que aportar quizá más dinero del que pudiera recibir, ya que el BNDES dispone de más fondos que los demás organismos regionales incluyendo al BID2. Por eso prefiere que se reactiven las instituciones financieras ya existentes.

Pero los problemas son más políticos que económicos. En mayo surgieron dos posiciones: la de los ministros de Economía de Argentina y Venezuela y la de los ecuatorianos. Ambos elaboraron documentos que reflejan las diferencias. Según uno de los redactores del documento ecuatoriano, el de Argentina y Venezuela no contempla la protección al medio ambiente y las políticas culturales y educativas, y defiende que cada país tenga derecho al voto en forma proporcional al aporte económico realizado. Pero la mayor diferencia consiste en que buena parte de los estatutos son “una reproducción de los estatutos del BM, el FMI y el BID”3.

Por su parte, el documento presentado por Ecuador propone tres instrumentos: un Fondo Monetario Regional, un Banco del Sur y una moneda regional. Este texto parte de que el objetivo del banco consiste en buscar “implementar herramientas económicas que deben servir para garantizar la aplicación de los derechos humanos fundamentales”4. Según esta orientación, los interlocutores del Banco no deben ser las grandes empresas sino los estados y le debe prestar dinero “al sector publico, a pequeños productores, a las comunidades locales, a los municipios, a las provincias”5.

Por último, el Banco del Sur no debería ser un “mastodonte” como el Banco Mundial que tiene 13,000 empleados, y debería rendir cuenta todos los años de su funcionamiento y su actividad. Para ello debe producirse una discusión parlamentaria pública de modo que la población tenga acceso a las actividades del Banco y puede hacer un seguimiento del uso de recursos que provienen de los impuestos que pagan todos los ciudadanos.

Las dos concepciones sobre el Banco del Sur son francamente opuestas y no parece fácil que pueda llegar a consenso. De todos modos, algunas de las iniciativas presentadas por Ecuador, como el voto igualitario, han sido aceptadas por todos. Aún falta definir si será un banco para salvar situaciones de crisis, como el FMI, o un socio para impulsar el desarrollo. Brasil y Argentina trabajan en la idea de que en los próximos cuatro años pueda crearse una moneda única del Mercosur. Este año ambos países comenzarán a realizar el intercambio bilateral en sus propias monedas. En todo caso, parece evidente que la creación y la consolidación del Banco del Sur va a depender de la voluntad de los gobiernos de la región. Y esto se relaciona con la continuidad de las actuales orientaciones en la mayor parte de los países, cosa que no parece segura sobre todo en el caso clave de Brasil.
Una nueva arquitectura financiera

El documento base del Banco del Sur aspira a generar una arquitectura financiera que otorgue a la región mayor autonomía del mercado internacional de capitales. “Romper con el círculo vicioso en el financiamiento a la región que supone poner nuestras reservas en bancos del Norte a tasas de interés que son inferiores a las que nos cobran mediante los organismos que manejan a la hora prestarnos”, señala el documento6. En suma, el nuevo banco busca el doble objetivo de zafar del control de los países del Norte y del mercado de capitales. Los seis países que integran el Banco tienen depósitos de 164 mil millones de dólares en el Norte.

De alguna manera el Banco del Sur forma parte de los procesos de toma de distancia del neoliberalismo que se vienen registrando en buena parte de los países de la región, con intensidades y ritmos diferentes. Recordemos que a lo largo de 2006 tanto Brasil como Argentina cumplieron anticipadamente sus compromisos con el FMI y comenzaron a poner distancias reales de ese organismo. En marzo pasado, los once países de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) se propusieron crear un Fondo de Estabilización Regional como forma de prevenir ataques especulativos contra las monedas nacionales, con un fondo de 5,000 millones de dólares7. Según los países miembros de la CSN, es una forma de evitar la dependencia del FMI en situaciones de crisis, creando un mecanismo complementario del Banco del Sur.

Sin embargo, para que el banco consiga sus objetivos deberá no sólo inscribirse en la nueva relación de fuerzas regional, sino combatir los efectos de dos décadas de apertura económica y desregulación. El neoliberalismo no es sólo una propuesta económica sino que abarca todos los aspectos de la sociedad. Por eso el Banco del Sur no puede limitarse a competir con el BID, el Banco Mundial y la CAF a la hora de financiar proyectos para el desarrollo, sino que debe cuestionar las nociones que conforman el núcleo del concepto de desarrollo tal como lo entienden esos organismos8.

En primer lugar, trabajar contra el proceso de financierización del planeta que es una de las principales características del neoliberalismo. En paralelo, el tipo de desarrollo a impulsar debe estar vinculado a la soberanía de los pueblos y a la integración, que no pueden asentarse en el libre mercado sino en relaciones igualitarias y fraternas entre pueblos, regiones y naciones. Por lo tanto, la financiación de grandes obras de infraestructura, que es uno de los principales objetivos de todos los bancos en nuestra región, debe dar prioridad a un desarrollo endógeno. Hasta ahora, cuando se habla de infraestructura se piensa en la mejor forma de conectar nuestros países con los mercados globales para colocar los recursos naturales a disposición de las multinacionales y los mercados de los países del Norte.

En ese sentido, el economista argentino Aldo Ferrer señaló que “el Banco no debería ser concebido como un FMI alternativo para operaciones puramente financieras, sino como un banco de inversión y cambio tecnológico, incluyendo programas sociales”9. La cuestión energética será una de las prioridades del nuevo banco y uno de sus primeros proyectos a financiar puede ser el Gasoducto del Sur, que unirá Venezuela con Argentina pasando por Brasil. Será una obra de integración regional, en la que el gas no estará destinado a los mercados del Norte sino al desarrollo de los países.

Por último, el Banco del Sur puede jugar un papel decisivo a la hora de restañar el tejido institucional herido por el neoliberalismo. Para poder implementar este modelo, sus principales beneficiarios—grupos financieros y monopolios—debilitaron y desmantelaron los estados nacionales. Recuperar la capacidad de regulación y control de los estados de la región puede ser una de las tareas asignadas a la banca regional10.

Son estas las cuestiones que están en el centro de la agenda regional. El Banco del Sur no está destinado a ser un objetivo en sí mismo sino apenas una herramienta para profundizar los cambios en marcha. Esta es su principal potencialidad: para ello nace y a esos objetivos se subordina.

Será, por lo tanto, un banco diferente: sus miembros no deben aspirar a hacer carrera personal; sus fondos no estarán destinados a acumular ganancias sino a ponerse al servicio de las necesidades de los pueblos y de los excluidos.
Notas

1. La Declaración de Quito puede leerse en www.cadtm.org.
2. EL BNDES dispone de 120 mil millones de dólares para invertir en Brasil mientras el BID cuenta con 100 mil millones para toda la región.
3. Véase el artículo de Eric Toussaint, quien ha sido co-redactor del documento ecuatoriano.
4. Idem.
5. Idem.
6. La Nación, 25 de marzo de 2007.
7. Página 12, 17 de marzo de 2007.
8. Véase Pablo Dávalos, ob. cit.
9. Agencia Periodística del Mercosur, 26 de mayo de 2007.
10. Idem.

Raúl Zibechi es miembro del Consejo de Redacción del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Es colaborador mensual con el Programa de las Américas

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Moneda Única? SICA… Más referencias

http://www.espana.gob.ve/clipping/archivos/ELMUNDO_Pag32.pdf
Creación de una moneda regional. (Spanish)
Boletín del CEMLA; jul/ago1999, Vol. 45 Issue 4, p205-213, 9p

Evocando las figuras cimeras de Simón Bolivar, José Cecilio del Valle y Francisco Morazán, el Presidente Pro Témpore del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y Presidente Constitucional de la República, José Manuel Zelaya Rosales, abogó por una Constitución, una moneda, una identidad única y la construcción de un tren transoceánico para la región.

En su discurso ante los titulares de las Secretarías del SICA, Zelaya Rosales señaló que el proyecto de Constitución del Estado Centroamericano “es una realidad aprobada en el Parlamento Centroamericano y estamos dispuestos a apoyarlo, a avanzar en ese proyecto en el futuro”.

Igualmente, confirmó su apoyó a la creación de “la identidad Centroamericana; para que se convierta en un propósito común de tener una identidad, un pasaporte, una moneda y una Constitución para Centroamérica”.

“Ese es nuestro sueño, es el de nuestros padres que crearon nuestra patria; y nosotros debemos de promoverlo activamente”, enfatizó el Presidente Pro Témpore del SICA.

Evocando la proximidad de principios de figuras preponderantes en la historia y organización de las naciones de habla hispana del continente, Zelaya Rosales significó expresiones del Libertador Simón Bolívar sobre Centroamérica.

“Bolívar, hablando en su misiva, cuando fundó el Congreso Anfictiónico en Panamá (22 de junio/15 de julio-1826) hablaba de Centroamérica desde Guatemala al istmo de Panamá: Los Estados del istmo, de Panamá hasta Guatemala, deben formar una asociación pues la magnífica posición entre dos mares podrá ser con el tiempo el emporio del universo; sus canales acortarán las distancias del mundo, estrecharán los lazos comerciales de Europa a América y Asia; y traerán a tan feliz región, los tributos de las cuatro partes del globo. Simón Bolívar”.

En ese sentido, sintetizó que “Morazán se une con Bolívar, cuando Ustedes, en forma expresa, se unen aquí, en nuestra tierra, para proclamar los ideales que hemos cantado los hondureños y los centroamericanos, por buscar la Patria Grande”.

También (en su libro, Canto General, 1950) el premio Nóbel chileno, Pablo “Neruda lo decía en sus versos a Morazán: Alta es la Noche y Morazán Vigila; Morazán es hoy, mañana y siempre; amanece y Morazán Vigila”.

Previamente, el Presidente Pro Témpore del SICA elogió a todos las autoridades que asumen posiciones importantes para desarrollar las ideas e ideales, que inspirada la integración Centroamérica en una sola región, incluyendo a Panamá, Belice y República Dominicana, que hoy son miembros plenos del órgano regional.

“Consideramos sumamente importante esta reunión porque el debate de los temas que hoy nos exigen y demandan a los Centroamericanos, tiene que ver con el esfuerzo de cada uno de nosotros, no sólo en aportar ideas, sino que incorporarse a cada una de las soluciones en los campos que hoy se están discutiendo”, señaló Zelaya Rosales.

Contrario a la indiferencia de otras administraciones, este gobierno promueve en forma cotidiana y permanente el proceso de unidad Centroamericana. “Por eso mis primeras acciones fue fortalecer la Corte Centroamericana de Justicia; el mismo sistema de integración del SICA; los otros organismos colaterales, especialmente el símbolo de la integración que ha sido el Parlamento Centroamericano” (PARLACEN), precisó.

Aseguró que en esta reunión del SICA, se destacan logros en desarrollo e integración y ahora incorpora la construcción de un tren transoceánico Puerto Cortés, Honduras, a Cutuco, en El Salvador; y el proyecto centroamericano de inversión en Nicaragua, Guatemala, El Salvador y Honduras.

Como lo dijera Benita Ferrero de Waldner, Comisaria Europea de Relaciones Exteriores y Política Europea de Vecindad “Centroamérica es la región del mundo que más se integra a diferencia de otras regiones que se dividen; Centroamérica ha estado promoviendo activamente un proceso muy dinámico, no sólo hacia lo interno, sino a procurar amplios espacios de desarrollo”.

“La asociación de Europa es un hito esencial en nuestro camino hacia el proceso de fortalecimiento y de lograr mejores espacios de desarrollo; lo hicimos también en conjunto con Colombia; con Taiwán, y con Estados Unidos con el CAFTA (Tratado de Libre Comercio de Centroamérica, República Dominicana con Estados Unidos).

Ahora la región se integra fuertemente a las negociaciones de un tratado de adhesión político-comercial con la Unión Europea (UE) y a la iniciativa de Venezuela, denominada PETROCARIBE.

Casi todos los países estamos avanzando en estos procesos de buscar acercamiento con otros símbolos del desarrollo mundial; en El Salvador se invitó al Presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva; y existen otras invitaciones de presidentas y presidentes de otras regiones.

“En este momento, este símbolo de la unidad se hace más necesario; y la responsabilidad ciudadana de los centroamericanos se hace más imprescindible todos los días”, apuntó Zelaya.

La crisis del capitalismo global plantea “casi un mandato y la obligación de buscar la integración y la unidad del área para presentarnos con mayor fortaleza ante el desequilibrio de los mercados internacionales”.

La unidad de Centroamérica -continuó- es hoy un imperativo inaplazable, un imperativo, el cual no podemos posponer más, porque estamos siendo afectados por los desequilibrios internacionales, esto no sucedería si fuéramos más fuertes y más unidos.

Centroamérica ha sido en la historia objeto de pasiones internacionales y de ideologías que nos han transportado sus problemas a nosotros, por la importancia que tiene la región. No tengo ni la menor duda, que hoy también podemos hacerlo; hoy se vuelve el estudio de Centroamérica, una necesidad y una responsabilidad ineludible de los Centroamericanos.

Igual como lo decía el sabio José Cecilio del Valle (Honduras 1780-1834 político, filósofo, escritor, abogado, redactor del Acta de Independencia, Presidente de Guatemala, Honduras y gobernante de la República Federal de Centroamérica) ”El Estudio de un Americano es la América”.

“Pues el estudio más digno de un Centroamericano, es Centroamérica; nuestros propósitos estarán encaminados en este sentido; seguiremos construyendo, fortaleciendo y luchando por este gran ideal de fortalecernos unidos, para enfrentar nuestros desafíos internos e internacionales”.

Tenemos todas las mejores intenciones de que en estos años venideros logramos avanzar más aceleradamente en muchos de estos campos. Honduras, igual que los otros presidentes de Centroamérica, estamos dispuestos a dirimir cualquier tipo de intereses con tal de lograr prosperar en este camino de integración y unidad, en todos los campos y ámbitos, en que el ser humano tiene que actuar para buscar su beneficio y salir adelante colectivamente, concluyó.

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La caída del dolar y porque Latinoamérica necesita una moneda regional

La caida del dollar y porque Latinamerica necesita una moneda regional
Antes de nada quisiera acotar que la economía no es una ciencia exacta, como la física. De allí que sea incapaz de hacer predicciones acertadas sobre el fúturo estado económico o resultado de una cierta medida. La prueba de esta sentencía la encontramos a diario cuando los ecónomos hacen predicciones erróneas todo el tiempo. Pero no es solo que los modelos utilizados son imperfectos , si no también que se los útiliza en forma tendenciosa o para servir ciertos intereses ó política.
A pesar de las obvias debilidades de los módelos económicos, podemos hacer conjeturas sobre los posibles desarrollos de un cierto fenómeno basandonos en lo que la realidad nos muestra y de claras conécciones empíricamente determinadas á priori.
Una de esas observaciones es que hoy en día hay dos motores de la economía mundial. Las economías China y Norte Americana. El crecimiento de la economía China depende en gran médida por la exportación, el ahorro interno, niveles historicamente unícos de inversión y el flújo de capital, que principalemente se concentra en inversiones de portafolio. Y como lo demostrare más tarde, por la completa aúsencia de rasgos neoliberales en la política económica.
El crecimiento de la economía Americana se basa en la expasión créditicia (endéudamiento) y la demanda.
Las inversiones en China son finansiadas por la exportacón y principalmente por los altos niveles de ahorro interno. La demanda americana por el endeudamiento y el flujo de capital a travez de la venta de obligaciones estatales y privadas, acciones y otros papales de valor.
La economía china muestra una enorme liquilidad lo que le permite comprar papales de la dueda externa americana. America obtiene de esa mánera los medios para expandir su consumo. El consúmo americano incrementa la importación y de esa manera la demanda por productos de, entre otras partes, de China. Y así el balance comercial de China se mejora aún más y el de los EEUU se empeora. Y así contiúa el próceso. De esa manara las dos economías han establecido un “pacto de estabilidad”. La una produce y vende, mientras la otra tomá prestamos y consume. Las dos crécen.
Para que esto funcíone debe el dólar estar apréciado con respecto a las demás monedas, especíalmente la china. Si la moneda china subíera de valor, las exportaciones caerían y China no podría comprar obligaciones americamas. Poe el otro lado, una moneda china débil mantíene las exportaciones altas y America ( y el mundo) no tienen ningúna posibilidad de concurrir. Y de esa manera se condenan a un defícit en la balanza comercial. Algunos países han ganado tambíen, como por ejemplo los exportadores de materias primas y petróleo. Esto a causa de la gran demanda china y en parte por que los yacimientos conocidos se estan agotando. Este “pacto” funciona.
El problema es que America no puede seguir endeudanse por tiempo indefinido. Alguíen tiene que trabajar para financiar la fiesta americana. En este caso, el resto del mundo.Ya en este momento cada Americano tiene una deuda de aproximadamente 350000 US dolares, eso sin contar con las deudas privadas (casa, coche, consumo, tarjetas de crédito, etc) y la deuda físcal va estallar cuando la generación de los 40 empiece a retirarse, cobrar pensiones y demandar asistencia médica. Todo esto sin contar los gastos de las posibles guerras en que America se puede ver envuelta a fúturo.Adémas se da la situación de que el alto nivel de endeudamiento poné a los inversores nerviosos que America no pueda pagár los interéses de la deuda. En esa situación basta con que un actor en el mercado empiece a vender dólares para que otros lo sigan. O que un actor no pueda cumplir sus obligaciones y desencadene una avanlancha de quiebras. Porqué todo el sistema esta construído así que los unos prestan a los otros lo que no tienen. Por que Uds no creéran que los bancos realmente tienen los fondos que corresponden a lo que han prestado. Así no funciona la expansión crediticía.
Hay aqui que acotar de que el sistema de expansión crediticia usado por los EEUU , es el mismo sistema que se ha ocupodo en los países de America latina en los pasados 30 años, es decir mantener la demanda a travez del enduedamiento masivo. La diferencia es que aqui fueron los que ganaron las grandes instuticiones finansieras del Norte, las mismas que ahora podrian pender enormes sumas a vista de un colapso del dólar. Los que perdieron fueron los países, o más bien la majoria de la población que fue saqueada por las élites de sus páises. Tomemos el caso de Chile, un país que se suele tomar como ejemplo de condicionamiento acertado por los propagandistas del neoliberalismo. El sistema neoliberal chileno fué en primer lugar “condicionado” por represión brutal y generalizada. En segundo lugar el sistema de crecimiento por enduedamiento significo que cada chileno,tambien recien nacido,tenía una deuda de 30000 dólares sin haber obtenido nada por ese dinero La causa sucundaría de esto fué que las elites económicas transpasaron su deuda privada al estado, cuando los “business” no funcionaron. Pero Este método se ha ocupado repetidas veces en todo el mundo, las perdidas se socializan y las ganancias se privatizan. Así quien no es capitalista! El colapso del modelo “chileno” fué total. La dictadura tubo que nacionalizar los bancos y la industría. Una de cada tres empresas quebrarón y la cesantía alcanzo el 30%. Luego comenzo el proceso una vez más. Cuando las empresas estatales comenzaron a mostran ganancias se privatizaron nuevamente a precios muy tentadores, eso no era problema por que la población pagó la deuda que los antiguos “inversores” habian acumulado. ahora con más precaución y con cierto control.La población pagó el costo del experimento.El nivel promedio de ingresos reales ajustados era todavia más bajo a finales de los ochenta que en los sesenta.Los neoliberales se fueron a la calle, pero el sistema se siguio aplicando con regulaciones al flujo de capital e inversiones. Ahora bien, comparemos los logros del sistema chileno con otros logros. Tomemos el caso de las económias del sudeste asiatico y la experiencia china. Tanto Corea, Taiwan, Singapur y China han tenido un crecimiento e industrialización acelerada los últimos 30 años. Chile despues de treinta años de neoliberalismo es todavia un país que vende materias primas y productos de bajo valor añadido. Ese país no tiene ningun sector industrial de importacia a nivel internacional. Ningún industria tecnólogica, o que se base en tecnólogias modernas. Ningún coche, ningun telefono celular, ningún programa computacioanal de importacia, ningún medicamento, ningún acero especial, ni maquinas-herramientas, ni servicios basados en conocientos avanzados para el mercado mundial. Es más, Chile vende menos productos industriales hoy que hace 20 años (como porcentaje de la exportación).
Por lo contrario va China, entre otros, camino a ser una potencia industrial. Cual es la causa? La causa es que esos países llevaron y llevan a cabo una política industrial en donde el estado conduce e incentiva los sectores estrategicos de más importancia, apoya el desarollo de industrias que promovieron el valor añadido de los productos (es decir la elaboración en “casa”), control del flujo de capitales y de mercados finacieros y desarrollo del consumo interno para crear las bases del mercado nacional que diera fuerza a las necientes industrias. En el caso de China se debe anadir las fuertes reglementaciones existentes hasta hace poco sobre la participación nacional en todo projecto indutrial (joint ventures).Lo último en vista a apoderarse del conocimiento sobre técnicas, procesos y dirección. Este es el milagro chino. Ademas esta el hecho de que la población se educó y la infraestructura e industria básica se construyo durante la época anterior. Así tenemos dos modelos y el resultado claro.
Utra acotación al margen. La crisis del sudeste asiatico en el 98 se produjo cuando el modelo implementado hasta ese momento fue abandonado y se implemetaron las medidas neoliberales propagadas por el FMI y el mercado financiero fué abierto a la especulación internacional. Al otro lado tenemos Brasil, una potencia regional industrial. Brasil creo su base industrial protejida de los productores de las economías del norte. Precisamente como los Estados Unidos creo su base industrial durante los últimos decenios de 1800 , es decir con un fuerte proteccionismo de su industria nacional. Eso ocurrió en Brasil durante los 60 y los 70. La apertura a que Brasil fué obligada por el norte durante los 90 condujo a una crisis financiera e industrial. Brasil se condena hoy a producir soya y tal vez caña de azucar para las industrias del norte. Es decir un retorno al papel historico colonial como productor de materias primas. Todavia esta por verse si Brasil volvera a tomar el papel que el norte le asigna o su industria sobreviva. Lo claro esta es que es una verguenza para los brasileros que ese país imnensamente rico produsca soya y étanol para el norte cuando no puede dar alimento a millones de ciudadanos. Solo este hecho debería llamar la atención de que el sistema ecónomico actual algo tiene mál. Por que veamos: los proselitas del saqueo suelen hablar que esto ó eso es bueno para la economía, nadie se pregunta: y la economía para quien es buena?
Ahora bien, volviendo al problema de la deuda americana, si alguna de las muchas alternativas que puede prender la mecha de la devaluación del dólar se diera, que repercuciones tendría? Lo primero es que los niveles de intereses subirian, cuanto no es posible decirlo. Pero eso llevaría a que los pagos de los subidos interéses afectarian negativamente el consumo interno, los pagos de las hipotecas, créditos de consumo y las inversiones. En conjunto podria esto traducirse en estagnación de la economía americana.
Una estagnación en America, altos niveles en la tazas de intéres y un dólar débil conllevaría una subida en los intereses en casi todo el mundo, y de allí costos majores para el servicio de las duedas soberanas y privadas, una caida en las inversiones, un reflujo de las importaciones americanas y por lo tanto una caída en las exportaciones en el resto del mundo, inclusive China.
En esta situación Latino America sufriría atravez de costos más altos para los pagos de interéses de la dueda externa y domestica, caída en las exportaciones, contración de la demanda interna a cuasa de los interéses altos y baja en las inversiones. Los claros sintomas de recesión crearian un flujo de capital al extrajero cuando este busque zonas más seguras para aparcar. El subir aún más la taza de interes para pagar la fuga empeoraría la cojuntura, y crearía una serie de quiebras. El tipo de cambio se depreciaría pero esto no significaría mucho si la demanda global continúa baja (los países locomotores se encuentran ellos mismos en recesión).
Ahora bien, que países serán los más afectados? Los más afectados serán los que tienen grandes pagos de intereses y amortizaciones de la dueda externa con repecto a la exportación, los que tienen al mercado Americano como un comprador importante, los que venden materias primas como gran parte de sus exportaciones, y los que tienen sus mercados financieros deregualdos y abiertos. Es decir: Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Mexico, y Venezuela seran golpeados duramente en este escenario. Pero Venezuela se salva por las altas reservas, un crecimiento interno elevado y una moneda fuerte.
Hay alguna escapatoría? Lo más sencillo y honesto sería decir: No , no la hay. Pero el mundo vive de esperanzas y la esperanza más realista a medio y largo plazo en crear una moneda regional Latino Americana, esta “sencilla” solución se traduciría en una esterización eficaz contra disturbios externos, como el mencionado aqui. Ademas crearía la base para una balanza comercial en balance, es decir que el munod compre la misma cantidad que el continebte vende, y estabilidad monetaría. Ademas esto rompería el ciculo visioso del empeoramiento endemico de los terminos de intercambio que ha despojado al continente de enormas riquesas materiales. A mismo tiempo debe crearse el Mercado del Sur, es decir una zona de libre mercado interno para los países de la región. Fortalecer los intercambios comerciales con el resto del mundo fuera de la zona OECD, especialmente China. Convertir toda la deuda externa a esta moneda. Crear instituciones financieras regionales, que tengan control de los flujos financieros y sirvan de motor de las inversiones en la región (Banco del Sur). Fortalecer la demanda interna a travez del consumo privado y estatal. Todos los creditos y prestamos se dan en esta moneda. La moneda debe ser estable dentro de la zona pero flotante con respecto a las demas monedas del mundo.
Si vemos la realidad que viene y los gobiernos de la región piensan en el bienestar de la población y de sus industrias deberían sentarce a discutir la implemetación de estas y otra medidas lo más rápido posible. La población del continente debe dejar de pagar la fiesta en el Norte. Ya la han pagado por mucho tiempo.

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América Latina se enfrenta a la fortaleza de sus monedas

Los gobiernos de las principales economías de América Latina siguen muy de cerca la evolución de sus monedas, cuyas cotizaciones están influyendo de forma directa en el desarrollo de la actividad del país y, en la mayoría de los casos, de forma negativa. Las divisas con mejor desempeño en la región durante este año están siendo el peso colombiano, que acumula un alza del 17 por ciento hasta situarse en torno a 1,928 por dólar para convertirse en la moneda de mejor desempeño entre las 71 divisas que Bloomberg rastrea contra el dólar, y el real brasileño, que se ha fortalecido un 10 por ciento para colocarse alrededor de los 1,9460 por dólar.

Todo esto se da en un contexto mundial en el que el dólar estadounidense se ha debilitado de forma generalizada en todo el mundo frente a otras monedas, comenzando por el euro y la libra. Son muy pocos los países en donde el dólar se ha fortalecido o, lo que es lo mismo, donde las monedas locales se han devaluado. La lista la integran la rupia de Sri Lanka, el dólar taiwanés, el córdoba nicaragüense, el peso argentino, el peso mexicano y el yen japonés, entre otras.

”Las monedas de América Latina se han apreciado mucho desde comienzo de este año, debido a la fuerte entrada de dólares en la región”, asegura Rafael Pampillón Olmedo, profesor de Economía y Análisis de países de la escuela de negocios española Instituto de Empresa. Este docente señala cuatro motivos por los que entra divisa estadounidense a los países sudamericanos. En primer lugar, apunta al aumento de las exportaciones. “Efectivamente, el auge de la demanda mundial de los principales productos latinoamericanos, desde la soja al café y el hierro, el acero y los textiles, ha impulsado los precios y los volúmenes de las exportaciones latinoamericanas a niveles récord”, explica. Otra de las razones, según Pampillón, se encuentra en “el incremento de la inversión directa proveniente del exterior en un ambiente de crecimiento económico relativamente estable y sostenido”.

A ello hay que sumarle otro motivo: las entradas de capitales ‘golondrinos’ o especulativos que supone también una fuerte entrada de divisas que aprecian las monedas latinoamericanas y deprecian el dólar. “Los principales atractivos de la entrada de este capital son las altos tipos de interés y las alzas en las bolsas. Brasil, Chile y México tienen sus bolsas en máximos históricos”, explica el profesor del IE. Aunque este incremento de la oferta de dólares en Latinoamérica, dice, “refleja confianza en sus economías, está apreciando desgraciadamente el valor de sus monedas”.

Por último, Pampillón apunta a que la fuerte entrada de remesas supone una lógica entrada de dólares. “El envío de remesas es un fenómeno económico de primera magnitud en América Latina que ha experimentado un crecimiento particularmente significativo en los últimos diez años”, recuerda.

Y esta apreciación está produciendo efectos negativos sobre la economía de los países cuya moneda más se ha fortalecido. En el caso concreto de Colombia, “puede decirse que ha perdido competitividad frente a algunos países vecinos, especialmente Chile, Perú, Argentina y Ecuador, en donde la revaluación ha sido menos profunda o incluso ha habido devaluación, como en Argentina, o la economía está dolarizada, como en Ecuador”, asegura César Betancur Cañola, profesor del Área de Economía de la Universidad de Medellín (Colombia).

Competitividad a la baja

La pérdida de competitividad en Colombia se mide básicamente con el llamado Índice de tasa de Cambio Real (Itcr), que compara el peso colombiano frente a las monedas de los 20 principales socios comerciales del país. Si este indicador se sitúa por encima de 100 puntos significa que el país tiene mayor competitividad, pero hoy está por debajo de ese nivel (99,66), lo que evidencia pérdida de terreno en el ámbito internacional. A principios de 2003, ese índice alcanzó a superar los 136 puntos. Por aquel entonces, el precio del dólar rondaba los 2.960 pesos y hoy está en torno a los 2.115 pesos.

Pampillón cree que en líneas generales “un dólar débil desanima la exportación y abarata las importaciones poniendo en peligro el empleo y el crecimiento de la producción de los países latinoamericanos”. El profesor del IE considera que los países más afectados por la depreciación del dólar son aquellos en los que la economía tiene un perfil exportador más pronunciado. “Así las empresas cuyo negocio tenga una alta proporción en dólares, como las petroleras o exportadoras de otras materias primas, se verán más perjudicadas que las que vendan en el mercado local. Por tanto, esta apreciación de las divisas podría socavar la competitividad de América Latina, amenazando los empleos en sectores como el turismo en México, los automóviles en Brasil, la maquila en República Dominicana, la pesca en Perú, o el café en Colombia”, apunta.

Los expertos también creen que no son sólo los exportadores los que se ven perjudicados por la apreciación de sus monedas, también los productores nacionales que venden en el mercado local debido a que las importaciones son más baratas. Los que reciben remesas de emigrantes se ven también perjudicados ya que ahora por cada dólar obtendrán menos monedas en el país de origen.

Aunque la apreciación de las divisas también puede tener una lectura más optimista. “La revaluación también puede ser vista desde el lado positivo, en el entendido de que significa una mayor fortaleza de una moneda frente al dólar estadounidense. En el caso particular de Colombia, la revaluación obedece en gran medida a la mayor inversión extranjera directa. La baja del dólar ha abaratado las importaciones, lo que ha sido aprovechado por el sector productivo para aumentar la inversión en bienes de capital”, expone César Betancur.

Peso colombiano

Los mayores bancos de Wall Street están seguros de que el peso colombiano se derrumbará en lo que queda de año e incluso apuntan que hasta podría borrar la subida del 17 por ciento que ha experimentado en 2007. Merrill Lynch espera que el peso sea la moneda de peor desempeño en los mercados de divisas, perdiendo todo su avance contra el dólar. Deutsche Bank prevé una caída del 10,5 por ciento para mediados de noviembre, mientras que Citigroup espera una caída del 8,9 por ciento para fin de año y Goldman Sachs del 6,3 por ciento.

A pesar de que la moneda colombiana se apreció un 47 por ciento en los pasados cuatro años, otras firmas estadounidenses mantienen que el peso tiene espacio para apreciarse. La neoyorquina Bear Stearns pronostica que el peso avanzará en las próximas semanas antes de terminar el año en 1,950 por dólar. Morgan Stanley predice que la moneda no empezará a debilitarse hasta 2008 y prevé un tipo de 1,850 para finales de este año.

En cuanto al real brasileño, los economistas del país aumentaron su pronóstico sobre el tipo de cambio con el argumento de que el encarecimiento de las materias primas y las atractivas tasas de interés de Brasil contribuyen a mantener las entradas de dólares al país. Según un sondeo del banco central brasileño, los economistas esperan que el real cotice a 1,93 dólares para finales de 2007, frente a los 1,95 reales por dólar previstos anteriormente. “Vemos una apreciación continua en el real”, ha comentado a Bloomberg Pedro Jobim, economista jefe para Brasil de la entidad financiera holandesa ING en Sao Paulo. “La inversión extranjera directa y los flujos bursátiles continuarán”, augura.

El peso de las remesas

Una situación muy diferente a la de Brasil y Colombia se está viviendo en México, donde su moneda, el peso mexicano, se ha fortalecido tan sólo un 0,2 por ciento este año hasta los 10,7847 por dólar, la segunda moneda de peor desempeño entre las más operadas de la región. La única divisa latinoamericana que ha tenido un peor comportamiento este año es el peso argentino, que ha caído un 0,8 por ciento por las compras diarias de dólares por parte del banco central.

Las remesas que los emigrantes envían a su país es la segunda fuente de dólares para México, después de las exportaciones de petróleo, y estás se están viendo frenadas por la crisis que está atravesando el sector residencial de Estados Unidos, lo que está debilitando al peso. La industria de la construcción es la mayor fuente de empleo para los mexicanos en Estados Unidos, ya que representa un 20 por ciento de los trabajos, según datos del banco central de México.

La caída del sector de la vivienda de Estados Unidos está afectando a los trabajadores mexicanos desde Los Ángeles hasta Nueva York, en donde los permisos para la construcción de casas nuevas han bajado un 20 por ciento este año, según la Oficina de Censos. Este hecho se ha dejado notar con fuerza en las remesas, ya que tan sólo han crecido un 3,4 por ciento en el primer trimestre de este año, el menor ritmo en ocho años.

Las transferencias, que totalizaron 23.000 millones de dólares el año pasado, también se han visto afectadas por la campaña del presidente estadounidense, George W. Bush, contra los inmigrantes ilegales. El mandatario republicano aumentó la seguridad a lo largo de la frontera e intensificó la vigilancia a las fábricas que contratan a trabajadores indocumentados a fin de contribuir a obtener el apoyo del Congreso a un proyecto de ley que daría a los inmigrantes ilegales la oportunidad de conseguir la residencia permanente.

Los analistas creen que la bajada en las transferencias empezará a pesar sobre el gasto de los consumidores en México. Casi el 90 por ciento de las transferencias recibidas en este país se destinan al consumo, según el banco central.

Morgan Stanley pronostica que el peso mexicano caerá por segundo año consecutivo por la baja en las transferencias, la disminución de la producción petrolera y el debilitamiento de la demanda de las exportaciones del país. En concreto, pronostica una bajada del 5,4 por ciento hasta los 11,4 pesos por dólar para fin de año. Dresdner Kleinwort, la división de banca de inversión de la aseguradora alemana Allianz, prevé que caerá a 11,19 dólares. El peso se devaluó 1,7 por ciento en 2006.

Crecimiento sostenido

A pesar de la situación de las divisas de la región, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que América Latina crecerá un 4,9 por ciento este año, siete décimas más de lo que había previsto inicialmente. Aunque se ha producido esta corrección al alza de su previsión para la región, el organismo financiero destaca en su último informe semestral ‘Perspectivas Económicas Mundiales’ que Sudamérica avanzará a un ritmo inferior al registrado en 2006, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) real -ajustado por inflación- alcanzó el 5,5 por ciento.

La desaceleración será bastante generalizada, según el FMI, que prevé que afecte a todos los países con la excepción de Brasil y Chile, cuyas economías tendrán este año un comportamiento mejor que el pasado. “Los fundamentales económicos están bien en líneas generales ya que la mayoría de los países han continuado creando políticas macroeconómicas creíbles y han reducido las vulnerabilidades en sus balances”, destacó en la presentación del informe Simon Johnson, economista jefe del FMI.

“En un intento por evitar una mayor apreciación de las monedas latinoamericanas e impedir la entrada en un ciclo de debilidad de la moneda después de los fuertes repuntes actuales, algunos gobiernos, como el de Brasil o el de Colombia, han tomado medidas que pretenden reducir la especulación y ayudar a fortalecer el mercado de divisas. Sin embargo, las monedas apenas han reaccionado a estas medidas y algunas como el real y los pesos colombiano y chileno siguen apreciándose. No son buenas noticias para América Latina”, concluye el profesor del IE Rafael Pampillón.

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Moneda Única

http://www.flar.net/documentos/1515_Moneda_Comun-_Melendez_2003.pdf

http://www.iadb.org/intal/intalcdi/integracion_latinoamericana/documentos/139-Estudios_1.pdf

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Páez propone sistema regional con moneda electrónica para afrontar crisis

El Gobierno de Ecuador propuso hoy la creación de un sistema de compensación financiera, con la puesta en marcha de una moneda electrónica, que le permita a Sudamérica afrontar los posibles impactos de la crisis internacional.

Así lo anunció el ministro coordinador de la Política Económica, Pedro Páez, uno de los impulsores de la creación del “Banco del Sur” y del “Fondo del Sur”, como mecanismos regionales de integración financiera en Sudamérica.

Páez, que participa en la reunión de los presidentes de su país, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez, en la ciudad ecuatoriana de Puyo (este), insistió en que la región debe asumir acciones propias para hacer frente a la crisis global.

“Creo que es indispensable, desde ahora, avanzar con una agenda desde el ‘Sur’, para definir acuerdos monetarios que eviten una guerra de devaluaciones, que le podrían dejar al Ecuador muy mal parado”, expresó el ministro.

Aseguró que, “es muy importante” ahora acelerar la aplicación de una nueva arquitectura financiera regional, “con el Banco del Sur, el Fondo del Sur y con un sistema de compensación de pagos, con una moneda electrónica que le permita a América Latina blindarse frente a la crisis”.

Esa estrategia de nueva arquitectura financiera marcha “bien; se está avanzando muy bien, hay una acogida muy generosa a esta propuesta ecuatoriana y las autoridades de los países (de la región) ven con mucha más simpatía la necesidad urgente de avanzar en la cristalización institucional” de esta propuesta, subrayó Páez.

No obstante, explicó que no hay plazos establecidos para la aplicación de ese nuevo sistema financiero regional, pues señaló que estas estrategias tardan en cuajar, porque se trata de un proceso complejo de integración.

El ministro ecuatoriano participa en la reunión de Correa y Chávez en Puyo, en el centro de la Amazonía ecuatoriana, donde evalúan la marcha de proyectos de desarrollo, integración y comercio bilaterales. (EFE)

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